El pueblo de la 'suerte': casi cada año tocan miles de euros en este pueblo de Aragón
En el vasto y árido paisaje de la comarca de Los Monegros, en Aragón, se esconde un pueblecito de apenas 1.700 habitantes que ha conseguido hacerse un hueco en el imaginario colectivo gracias a una sorprendente relación con la fortuna. Se trata de Grañén, un pueblo oscense que ha logrado lo que muchos consideran imposible: atraer la suerte como si de un imán se tratase.
Desde hace más de una década, esta localidad ha visto cómo su administración de loterías se convertía en epicentro de alegrías millonarias. Lo que para la mayoría de pueblos se limita a una mera ilusión, en Grañén se ha transformado en una tradición que parece repetirse año tras año. Tanto es así, que cada vez más personas, incluso desde fuera de Aragón, hacen cola o reservan sus décimos con antelación, convencidos de que este rincón tiene algo especial.
La fama de Grañén no es fruto del azar ni de una simple anécdota aislada. Su vínculo con los grandes premios tiene nombres, fechas y cifras que lo respaldan.
GRAÑÉN, EL PUEBLO DE HUESCA DONDE LA SUERTE SE REPITE AÑO TRAS AÑO
Todo comenzó a cambiar en 2011. Ese año, el número 58.268, vendido íntegramente en la administración de loterías de Grañén, fue agraciado con el Gordo de Navidad. El premio no solo llenó de millones a esta localidad, sino que también salpicó a pueblos cercanos como Sodeto y Tardienta, cuyos vecinos fueron beneficiarios directos de una lluvia de 700 millones de euros. La anécdota más peculiar de aquel reparto fue la de un cineasta griego que, por ser el único vecino de Sodeto que no compró un décimo, quedó fuera del reparto. Su experiencia, sin embargo, quedó inmortalizada en un documental.
Pero lo de Grañén no terminó ahí. En años posteriores, su administración ha seguido repartiendo premios destacados, como el primer premio de la Lotería Nacional en 2013 o una Bonoloto con 4 millones de euros. Estos sucesos han consolidado su leyenda como pueblo tocado por la suerte, provocando un auténtico aluvión de peticiones de décimos cada Navidad, no solo desde distintos puntos de España, sino también desde el extranjero.
Las estadísticas pueden decir que las probabilidades son las mismas en cualquier punto del país, pero la realidad es que los hechos han hablado por sí solos. En menos de diez años, los premios millonarios han hecho aparición al menos en cinco ocasiones, reforzando la percepción de que algo especial sucede en esta localidad aragonesa.
LA ADMINISTRACIÓN QUE SE HA GANADO EL APODO DE “LA BRUJA DE ORO ARAGONESA”
Detrás de esta historia de fortuna y tradición están María Pilar Azagra y su marido, Fortunato Oriol, responsables de la administración de loterías del municipio. Su establecimiento es hoy uno de los más reconocidos de Aragón, y muchos lo identifican como la “Bruja de Oro aragonesa”, en referencia al famoso punto de venta catalán que también acumula premios en su haber.
El impacto de los premios no ha sido solo individual. Tras el Gordo de 2011, buena parte del dinero recibido se destinó a mejoras para la zona. La modernización de sistemas de regadío y proyectos agrícolas han sido posibles gracias a las ganancias repartidas, favoreciendo a toda la comarca de Los Monegros y no únicamente a los afortunados ganadores.

