La Guardia Civil ya patrulla con caballos en Tarazona y otros lugares para prevenir delitos
La Guardia Civil ha incorporado a Aragón la vigilancia a caballo como refuerzo estable de la seguridad en el medio rural. Desde este mes, patrullas del Grupo de Caballería —dependiente de la Agrupación de Reserva y Seguridad y con base en Valdemoro (Madrid)— ya recorren zonas como Tarazona y otros núcleos rurales de la provincia con un objetivo claro: prevenir delitos y reforzar la presencia policial en el territorio.
Según ha informado la propia Guardia Civil, estos dispositivos se integran en los servicios habituales de seguridad ciudadana y están concebidos como una patrulla “sostenible, cercana y muy adaptable a la orografía del terreno”. El grupo desplegado en Aragón está formado, en cada servicio, por cuatro jinetes y un vehículo de apoyo, lo que permite combinar la movilidad del caballo con la cobertura logística de un coche todoterreno.
Más control en caminos, campos y parajes naturales
El despliegue de esta unidad montada permite ampliar la capacidad operativa de la Guardia Civil en zonas donde los vehículos convencionales tienen difícil acceso: caminos rurales, explotaciones agrícolas y ganaderas, monte bajo, zonas recreativas o parajes naturales muy dispersos.
El uso del caballo, subraya el Cuerpo, no solo facilita llegar donde un coche patrulla no puede, sino que también favorece un trato más directo con los vecinos del medio rural. La presencia de los jinetes se percibe como más cercana, visible y accesible, lo que ayuda a reforzar la confianza y la colaboración ciudadana.
Además, al tratarse de un medio de transporte no motorizado, estas patrullas reducen el impacto ambiental, alineándose con los criterios de sostenibilidad que inspiran el plan de despliegue.
Contra la despoblación y por la seguridad en los pueblos
La incorporación del Grupo de Caballería en Aragón se enmarca en la medida 7.1 “Refuerzo de la Seguridad Pública”, incluida en el Eje 7 (“Refuerzo de los Servicios Públicos e Impulso de la Descentralización”) del Plan de Recuperación, 130 Medidas frente al Reto Demográfico.
El objetivo es claro: garantizar que quienes viven en el medio rural tengan los mismos niveles de seguridad y servicio público que los habitantes de las ciudades. La Guardia Civil recalca que estas patrullas montadas contribuyen a:
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Prevenir y detectar hechos delictivos en pueblos dispersos y explotaciones aisladas.
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Intensificar la vigilancia de fincas agrícolas y ganaderas.
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Controlar zonas de recreo y entornos naturales con gran afluencia en fines de semana y festivos.
Con este refuerzo, el Cuerpo quiere lanzar un mensaje nítido: el medio rural no está desatendido. “La finalidad es garantizar la igualdad de derechos y oportunidades para quienes viven en el medio rural, ofreciendo una respuesta policial próxima y adaptada a las particularidades del territorio”, subraya la nota oficial.
Un modelo que llegó para quedarse
Aunque el despliegue del Grupo de Caballería en Aragón se inició como refuerzo, la Guardia Civil lo considera ya una pieza estable dentro del dispositivo de seguridad rural, especialmente en comarcas con alta dispersión de población y gran peso del sector primario.
Con ello, el Instituto Armado reafirma su compromiso con la protección del medio rural, la lucha contra la despoblación y la seguridad en todos los rincones del territorio, ahora también… a lomos de un caballo.

