La desconocida guía para recorrer el meridiano de Greenwich en Aragón: ruta completa y mapa
El meridiano de Greenwich es la línea imaginaria que marca la longitud cero de la Tierra. Desde 1884, cuando fue adoptado como referencia internacional, divide el planeta en hemisferio este y oeste y fija la hora universal. Aunque pueda parecer un concepto lejano, lo cierto es que atraviesa Aragón de punta a punta, dejando tras de sí pueblos, monumentos y hasta rutas de senderismo.
De los Pirineos al Matarraña, el recorrido del meridiano es también una excusa para descubrir rincones con historia, patrimonio y paisajes únicos.
Berbegal (Huesca)
El Somontano presume de ser uno de los pocos lugares donde el meridiano pasa por pleno casco urbano. En Berbegal existe la Senda del Meridiano, una ruta señalizada que cruza esta línea invisible en mitad de un paisaje de viñas y almendros.
Además, el pueblo guarda tesoros como sus menhires neolíticos, restos de calzada romana y el Arco del Hospital. Una visita obligada para quienes quieran unir arqueología, senderismo y geografía.
Peñalba (Huesca)
En la comarca de Los Monegros, junto a Peñalba, el paso del meridiano se ha convertido en icono de carretera. La autopista AP-2 está coronada por un gran arco que indica dónde se cruza la línea cero.
Aunque no se puede parar, el monumento es una referencia para miles de conductores. En el pueblo, la iglesia de la Santa Cruz y la ermita de Santa Quiteria completan el atractivo, junto a un entorno estepario perfecto para el senderismo.
Bujaraloz y Candasnos (Zaragoza)
Entre estos dos municipios monegrinos se encuentra el célebre arco del meridiano en la AP-2. Tanto Bujaraloz como Candasnos son parada de rutas naturales y punto de entrada al desierto de Los Monegros.
Sus paisajes, sus lagunas y sus tradiciones convierten esta parte del recorrido en un lugar donde ciencia y naturaleza se dan la mano.
Fórnoles (Teruel)
Ya en el Matarraña, Fórnoles presume de estar casi sobre la línea exacta del meridiano. De hecho, algunas guías lo señalan como “el pueblo del meridiano”. Sus relojes de sol marcan con precisión la longitud cero y la localidad ha convertido este detalle en parte de su identidad.
Además, la iglesia de Santa María la Mayor, la ermita de Monserrate y su casco medieval lo convierten en un destino con mucho encanto.
Valjunquera (Teruel)
En Valjunquera, el meridiano roza su término municipal, aunque no existe monumento visible que lo recuerde. Su atractivo turístico está en los yacimientos ibéricos de Mirablanc, Castellar y Lliri, que muestran la huella de las antiguas civilizaciones en estas tierras.
Ráfales (Teruel)
El meridiano pasa por el paraje de El Tormassal, en el término municipal de Ráfales. Este enclave natural se suma a un conjunto monumental sorprendente: plaza Mayor con soportales, el castillo, el molino aceitero convertido en museo y la iglesia de la Asunción. Todo ello rodeado de rutas de senderismo y un entorno de olivares que aportan al visitante la esencia del Matarraña.
Monroyo (Teruel)
La línea cero cruza también por Monroyo, aunque sin señalización concreta. El pueblo cuenta con joyas arquitectónicas como el portal de Santo Domingo, la Casa Consistorial y el castillo de la Muela. Su gastronomía, con la trufa negra como protagonista, lo ha situado en el mapa de la cocina de calidad en Aragón, siendo parada perfecta para cerrar la ruta del meridiano.
Más lugares del meridiano en Aragón
Además del paso por pueblos como Berbegal, Ráfales o Fórnoles, el meridiano de Greenwich atraviesa también enclaves menos conocidos pero de gran valor histórico y natural. En el Pirineo cruza el Valle de Ordesa por las Gradas de Soaso y pasa junto a núcleos como Jánovas, Aguilar o El Pueyo de Morcat, testigos de la memoria del Sobrarbe.
Más al sur, toca Villanueva de Sigena, cuna del célebre monasterio que marcó la historia de Aragón, atraviesa la autopista AP-2 y el embalse de Mequinenza, y en tierras turolenses corta la N-420 antes de despedirse de Aragón por el Matarraña. Una línea invisible que une lugares cargados de historia, naturaleza y patrimonio en un viaje singular de norte a sur.