Hialmar Castillo: "Aragón y Zaragoza me devolvieron los sueños, las esperanzas y las ilusiones"
Hialmar Castillo no llegó a Zaragoza por azar, sino por amor a una ciudad que lo conquistó desde el primer momento. Venezolano de nacimiento, aterrizó por primera vez en España en 2005, unos años más tarde, un máster en Restauración de Monumentos en Albarracín terminó de sellar su vínculo con Aragón. "Si alguna vez tenía que dejar Venezuela, sabía que vendría a Zaragoza", afirma. Y así fue. Hace casi ocho años echó raíces en una ciudad que hoy siente como suya.
Licenciado en arquitectura, Castillo ha sabido convertir lo que comenzó siendo su 'hobby' (la moda) en una vocación profesional. El diseñador Hialmar Castillo se alzó el pasado fin de semana con el premio en la categoría profesional del certamen Aguja Goyesca 2025. Su colección, presentada en la Plaza del Pilar, convenció al jurado por su reinterpretación contemporánea de la estética goyesca, inspirada en la figura de la condesa de Chinchón.
PREGUNTA. ¿Cómo empieza su relación con la moda?
RESPUESTA. Es algo intrínseco a mi vida. Soy de Venezuela y el tiempo que viví allí, la moda era como un pasatiempo, algo con lo que me entretenía porque para mi trabajo era bastante rígido. Cuando llegué a España empecé a trabajar con lo que era mi hobby, la moda. Fui profesionalizándolo poco a poco y me empecé a abrir camino aquí.
El año pasado quedó finalista en la categoría estudiante del Concurso Aguja Goyesca y este año se ha hecho con el primer premio en categoría profesional. ¿Qué representa haber conseguido este galardón?
Es algo súper importante. Además que la pasarela, el escaparate que implica la Plaza del Pilar es única. Ya simplemente estar ahí te hace ganador. Y conseguir el primer premio, no es solo una estatuilla o un premio en metálico que te retribuye el trabajo, es el reconocimiento a nivel de toda España. La Aguja Goyesca es un certamen de moda que se ha abierto a toda España. Este año unos 80 diseñadores han solicitado ingresar y solamente hemos sido cuatro finalistas en el área profesional. Para mí ha sido muy importante ganar este premio, porque sé lo que implica, sé lo que es y sé las repercusiones que tiene el ser ganador de este certamen.
¿Qué tiene de especial para usted reinterpretar la estética goyesca en el siglo XXI?
Es muy importante porque soy un acérrimo entregado a la historia. Y Goya para mí es uno de los personajes de la historia del arte muy cercano. Para mí reinterpretar a Goya, en este caso en mi colección que se llama 'El resurgir de la Condesa', inspirado en la condesa de Chinchón, es algo increíble, porque da ganas de viajar en el tiempo atrás e imaginar cómo eran esos momentos, cómo era la historia, cómo era la luz, que no había luz eléctrica, cómo se veían los colores en la noche. Además, mi colección es todo un homenaje a la realeza española, porque la condesa de Chinchón fue dada a conocer, fue exhibida públicamente justamente con el cuadro de Goya. Ha sido una de las condesas muy importantes que ha tenido la realeza española.
¿Cómo definiría su estilo como diseñador?
Yo hago moda y estoy completamente convencido de que la gente quiere moda. La gente quiere ropa real, ropa que se pueda llevar, que pueda tener toques excéntricos. A mí me encanta la volumetría como arquitecto que soy. Mi representación en los vestidos es básicamente es una mujer cómoda, elegante, rompedora. También con volumetrías que puedan exagerar, pero que a la vez le den gracia a las mujeres. Mi estilo es ropa hecha de verdad, ropa fabricada en España, yo soy de los que apuesta por la manufactura y las empresas textiles españolas. Podría decirse que soy un purista de la moda.
¿Hay algún diseñador que haya marcado su trayectoria?
Uno de los artistas un entre los más importantes para mí es Picasso, porque diseñó hasta trajes de teatro. También, mi estética está básicamente enmarcada por Balenciaga. Habrá otros, pero para mí Balenciaga es el Dios. Como él transformaba los volúmenes de las de de de la de la figura humana en elementos preciosísimos, de cuatro dimensiones, eso me encanta. Y otro, que me ha encantado a lo largo de la historia es Pierre Cardan. De hecho, en mi colección de 'El resurgir de la Condesa', hay una chaqueta que es un homenaje a uno de sus diseños de 1964.
Actualmente trabaja en Franc Sarabia, alta costura a medida. ¿Diseña pensando en una persona concreta o en una emoción?
Para trabajar siempre tengo que tener un punto de partida. Primero tengo que tener un concepto muy claro de lo que voy a producir y una vez lo tengo es cuando ya decido los colores, las telas, los materiales... todo lo que voy a utilizar y como lo voy a desarrollar. En mi día a día trabajo con novias a las que previamente entrevistamos para conocerlas más. Vemos su figura, su cuerpo y hasta sus emociones y así sabemos cómo empezar a ubicar entre las formas y los colores. No es solo hacer un vestido, es hacer una inversión para ese momento de felicidad con el que sueña.
"Una de las formas de dialogar con el entorno es justamente entremezclarse con el aragonés"
¿Cómo dialoga su trabajo con la identidad aragonesa? ¿Hay símbolos o referencias que incluya adrede?
Sí, por supuesto. Mi colección apuesta a lo hecho en España, más concretamente en Aragón, pues una amiga de Ontinar me facilitó todo el encaje de bolillo que utilicé. Me identifico con la cultura de Zaragoza profundamente, siento casi maño. Una de las formas de dialogar con el entorno es justamente entremezclarse con el aragonés, conocerlo, ir a los pueblos, conocer más cosas y sobre todo el trabajo artesanal escondido que hay en cada municipio. Es algo increíble.
¿Cómo ve el momento actual de la moda en Aragón?
La empresa textil va en alza y la gente apuesta cada vez más por lo bien hecho y por los diseños exclusivos. Vamos muy bien.
¿Qué no se ve del mundo de la moda y debería contarse más?
Lo que no se ve son las horas que trabajamos para poder entregar un trabajo eficiente. Y pienso que lo que no se ve en las empresas españolas es que existe mano de obra muy calificada. Tenemos modistas de gran calidad y escuelas que están generando muy buenos profesionales.
Si Aragón fuera una prenda, ¿cómo sería según Hialmar Castillo?
Sería una prenda protectora, una prenda perfecta, una prenda que en verano te mantiene fresco y que en invierno te abriga, que te arropa, que te abraza. A mi Aragón y Zaragoza me devolvieron los sueños, las esperanzas, las ilusiones, las ganas de seguir viviendo. Entonces sería la prenda perfecta.


