Huelga sin fecha límite en la sanidad aragonesa de médicos y enfermeras

Comenzará el 31 de marzo y también incluye concentraciones a las puertas de los centros de salud
Manifestación contra el decreto en Atención Primaria 1. / CESMAragón
Manifestación contra el decreto en Atención Primaria 1. / CESMAragón

Los médicos y enfermeras de Aragón han convocado una huelga indefinida que comenzará el próximo 31 de marzo. Esta acción se enmarca dentro del conflicto que mantienen con el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, cuya tensión ha aumentado tras la manifestación en Zaragoza de este pasado domingo. Además, el sindicato CEMSATSE ha confirmado que esta huelga será acompañada de otras movilizaciones, con el fin de presionar al Ejecutivo regional para que retire el decreto relacionado con las urgencias en la comunidad.

El comité de huelga de CEMSATSE ha decidido prolongar las protestas debido a lo que consideran una falta de disposición por parte del Gobierno de Aragón para encontrar una solución al conflicto. La decisión de convocar una huelga indefinida se ha tomado tras una reunión celebrada este lunes entre los representantes del sindicato y los responsables del Departamento de Sanidad, en la que se discutieron los servicios mínimos para una de las dos jornadas de huelga programadas inicialmente. Esta reunión no ha servido para desbloquear las negociaciones y, según Merche Ortín, portavoz de CEMSATSE, el Gobierno no ha mostrado voluntad de resolver la situación.

Ortín ha explicado en declaraciones a la Cadena SER que la huelga se llevará a cabo "a partir del 31 de marzo", y ha subrayado que la falta de avances en las negociaciones ha llevado a la decisión de convocar esta huelga indefinida. La reunión de este lunes, que se ha celebrado con la intención de negociar los términos de la protesta, no ha logrado calmar las tensiones entre las partes, y el sindicato mantiene su exigencia de que se retire el polémico decreto sobre las urgencias.

OTRAS CONCENTRACIONES

Las movilizaciones no se limitan a la huelga indefinida, sino que también incluyen concentraciones a las puertas de los centros de salud, que se llevarán a cabo los días 24 y 31 de marzo. De este modo, la presión de los trabajadores sanitarios sobre el Gobierno de Aragón se incrementa mientras se acerca la fecha del inicio de la huelga.

El conflicto está relacionado con la reestructuración del sistema de urgencias en la comunidad aragonesa, una reforma que afectaría a la atención médica en Zaragoza. El nuevo modelo contempla la reorganización de las urgencias en cuatro centros de especialidades, lo que implicaría que los médicos de los centros de salud deban asumir jornadas complementarias. Los sindicatos, encabezados por CEMSATSE, han presentado 424 alegaciones al decreto, exigiendo su retirada y la apertura de un proceso de negociación real que permita resolver las discrepancias existentes.

Desde el Gobierno de Aragón, el presidente ha respondido a las críticas de los sindicatos y ha apostado por la vía de la negociación. Jorge Azcón ha destacado la importancia de la mesa de negociación como el espacio adecuado para encontrar una solución al conflicto y ha asegurado que las manifestaciones no son el camino para mejorar la sanidad en Aragón. A pesar de la postura del presidente, los sindicatos mantienen su postura y continúan con sus movilizaciones en busca de una respuesta que no ha llegado por parte del Ejecutivo.

Las negociaciones con los sindicatos están previstas para reanudarse el próximo viernes, pero los médicos y enfermeras han dejado claro que si no se atienden sus demandas, la huelga indefinida comenzará el 31 de marzo. Esta situación refleja un creciente malestar en el ámbito sanitario aragonés, que se ha traducido en un calendario de movilizaciones que abarca todo el mes de marzo y que podría prolongarse si no se alcanzan acuerdos satisfactorios para los trabajadores.

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