Más de 2.000 aragoneses buscan respuestas ante el covid que no se va
La unidad de covid persistente de Aragón ha atendido más de 2.000 consultas en lo que va de año. Los pacientes presentan síntomas duraderos tras superar la infección por SARS-CoV-2.
A pesar de que la pandemia de covid-19 ha quedado atrás, los efectos a largo plazo del virus continúan afectando a numerosos pacientes. En Aragón, la unidad monográfica de covid persistente ha atendido un total de 2.030 consultas durante el primer semestre de 2025. Esta cifra evidencia que la afección, aunque ya no protagonice titulares, sigue presente en la vida de muchos aragoneses.
La unidad está ubicada en el Centro Médico de Especialidades Grande Covián, en Zaragoza, y atiende a pacientes de todo el territorio aragonés. Se trata de un dispositivo sanitario pionero que aborda de forma específica y personalizada los síntomas prolongados derivados de la infección por SARS-CoV-2, conocidos como covid persistente o postcovid.
ATENCIÓN PERSONALIZADA Y MULTIDISCIPLINAR
Del total de consultas realizadas entre enero y junio, 1.295 fueron primeras visitas y 735 revisiones, lo que refleja tanto la llegada constante de nuevos casos como la necesidad de seguimiento en pacientes ya diagnosticados.
Cada primera visita incluye la atención de varios perfiles profesionales: Enfermería (330 primeras visitas y 334 revisiones), Medicina Interna (327 y 177), Psicología (320 y 97), y Rehabilitación (318 y 117). Esta estructura multidisciplinar permite un enfoque global y adaptado a las necesidades específicas de cada paciente, que puede presentar síntomas físicos, cognitivos o psicológicos muy diversos.
UNIDAD REFERENTE EN ARAGÓN
La directora de Atención Hospitalaria del Servicio Aragonés de Salud, Sara Guillén, ha subrayado la importancia de contar con una unidad específica y especializada. “Las manifestaciones del covid persistente son muy heterogéneas. Por eso, ofrecer un tratamiento individualizado es clave para mejorar la funcionalidad y calidad de vida de los pacientes”, explica.
Guillén también ha recordado que actualmente no existe un tratamiento etiológico eficaz, pero sí estrategias de manejo que permiten aliviar los síntomas. La atención incluye rehabilitación física, apoyo psicológico, pruebas diagnósticas y coordinación con otros servicios si el caso lo requiere.
La unidad no se concibe como un recurso de seguimiento permanente, sino como una consulta inicial y de evaluación. El procedimiento se articula en distintas fases: primera valoración, atención integrada por diferentes especialistas y, tras un periodo de hasta seis meses, el alta. A partir de ahí, el seguimiento pasa a realizarse desde Atención Primaria o por otros servicios del sistema público de salud.
Este modelo permite una mejor coordinación asistencial, evita desplazamientos innecesarios y garantiza que los pacientes sigan recibiendo la atención necesaria sin saturar recursos. Si fuera preciso, los casos pueden volver a derivarse a la unidad.
El centro Grande Covián, perteneciente al sector Zaragoza I del SALUD, es además una referencia en investigación sobre los efectos del covid en Aragón. La unidad dispone de dos consultas específicas y prioriza un proceso asistencial coordinado, que favorece tanto la calidad del diagnóstico como la eficiencia del sistema sanitario.
En una comunidad como Aragón, con gran dispersión geográfica, este tipo de dispositivos permite igualar el acceso a la atención especializada independientemente del lugar de residencia del paciente

