El MNAC accede a entregar al juzgado los papeles sobre las pinturas de Sijena
El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha comenzado el proceso de remisión de la documentación relativa a las pinturas murales del monasterio de Sijena al Juzgado de Huesca, en cumplimiento de un requerimiento oficial formulado por el Gobierno de Aragón. La decisión se ha producido tras varios días de trabajo de un equipo técnico aragonés en las instalaciones del museo barcelonés.
Fuentes del propio MNAC han trasladado esta información a Natalia Martínez de Pisón, asesora del Ejecutivo autonómico aragonés, quien desde el pasado lunes se encuentra al frente del grupo de especialistas que ha estado examinando las obras in situ. La actuación forma parte del procedimiento judicial en marcha para resolver el litigio sobre la titularidad y conservación de las pinturas.
La documentación solicitada es considerada esencial por el Gobierno de Aragón, ya que contiene información relevante sobre la trazabilidad de las pinturas: su estado de conservación, las intervenciones realizadas y cualquier modificación desde su traslado a Cataluña. La falta de acceso a estos datos había generado dificultades en la labor del equipo técnico, según reconoció el propio Olloqui.
El miércoles también marcó el final de las labores de los técnicos aragoneses en el MNAC. Durante su estancia, han podido recopilar información considerada de “altísimo valor” en relación con las condiciones actuales de las obras y su evolución a lo largo del tiempo. Como parte de esta última jornada, el equipo dirigido por Martínez de Pisón obtuvo autorización para tomar muestras físicas de las pinturas con el fin de realizar análisis específicos, una posibilidad que hasta ahora había sido denegada por la dirección del museo.
Según las autoridades aragonesas, esta oposición previa a la toma de muestras había supuesto un obstáculo relevante en el desarrollo del trabajo técnico. Sin embargo, el comportamiento del personal del museo fue calificado como “correcto” por Olloqui, quien distinguió entre la postura institucional del MNAC y la colaboración mostrada por sus trabajadores en el marco de una situación marcada por la tensión tanto política como social.


