La visión de Nolasco sobre el pacto firmado con Azcón: "El PP un día dice una cosa sobre el acuerdo, otro día otra"
Apenas veinticuatro horas después de firmar el acuerdo de gobierno en las Cortes de Aragón, Alejandro Nolasco salió este jueves a defender su lectura del pacto. Y al hacerlo dejó en evidencia que PP y Vox no leen el documento con los mismos ojos.
Mientras Jorge Azcón insistía en que la prioridad nacional se aplicará siempre dentro de la legalidad y con el aval previo de los servicios jurídicos del Gobierno de Aragón, el portavoz de Vox en las Cortes fue más directo y más contundente. "Se puede hacer y se va a hacer." Y no dejó pasar la oportunidad de lanzar un recado a su socio de gobierno: reprochó al PP que "un día diga una cosa, otro día otra" sobre el acuerdo que los dos firmaron el miércoles.
La prioridad nacional, según Nolasco, no tiene ningún problema de encaje constitucional. En declaraciones al programa La mirada crítica de Telecinco, el portavoz de Vox argumentó que los baremos se aplicarán a quienes "más tiempo han cotizado y han aportado al sistema" y citó el precedente de Extremadura, donde los técnicos habrían dado ya el visto bueno a una medida similar.
Quiso además dejar claro que la atención de urgencia a los migrantes sigue garantizada en el acuerdo. "Estamos hablando de una prioridad en el acceso a los servicios públicos, pero no quiere decir que una persona que tenga un problema grave en la calle no vaya a ser atendida. Evidentemente va a ser atendida." Pero más allá de esa matización, no cedió un milímetro en el fondo.
El frente de los menores: Aragón se negará aunque la ley lo obligue
El punto más llamativo de las declaraciones de Nolasco fue su anuncio sobre los menores migrantes no acompañados. Preguntado sobre cómo puede el Gobierno de Aragón negarse a acoger a los MENAS que le corresponden por ley, el portavoz de Vox no dudó: "Hay muchos mecanismos." Y tiró de un argumento que conoce bien porque él mismo lo protagonizó: el precedente de la ley de memoria democrática en Aragón.
"Dijeron que no se podía, que era algo que iban a llevar al Tribunal de los Derechos Humanos, que iban a llevar a Bruselas. Al final, ¿qué ha pasado? No ha pasado nada, porque sí que se podía derogar una ley de manera democrática en un parlamento." El mensaje es claro: lo que parece jurídicamente imposible puede hacerse si hay voluntad política suficiente. Y Vox, dice Nolasco, la tiene.
También aprovechó para ajustar cuentas con el PP por su actitud en 2023, cuando Vox abandonó el ejecutivo aragonés precisamente porque el PP no se negó al reparto de menores migrantes. "Podía haberse negado y no lo hizo." Esta vez, aseguró, será diferente: Aragón no creará nuevas plazas de acogida y el Gobierno intentará recurrir e incluso derogar el sistema de reparto obligatorio.
La primera grieta visible del nuevo gobierno
La tensión entre las declaraciones de Azcón —cauteloso, jurídico, con los servicios jurídicos como escudo— y las de Nolasco —directo, contundente, sin matices— dibuja ya el patrón que previsiblemente marcará esta legislatura. Dos partidos que han firmado el mismo documento pero que lo van a defender ante sus respectivos electorados de forma muy distinta.
Azcón necesita convencer al centro de que el pacto es moderado y legal. Nolasco necesita convencer a su electorado de que el pacto es real y efectivo. Esas dos necesidades apuntan en direcciones opuestas, y el pacto lleva un día de vida.