Nolasco (Vox) acusa a Azcón de "ultimátum" y exige ver el presupuesto de la DGA para 2026
La tensión entre el Gobierno de Aragón y Vox volvió a escalar este jueves en las Cortes. El portavoz del partido, Alejandro Nolasco, interpretó la intervención del presidente aragonés, Jorge Azcón, como un “ultimátum” y un “chantaje” en torno a la negociación de los presupuestos autonómicos, hasta el punto de insinuar que el jefe del Ejecutivo estaría preparando el terreno para una posible convocatoria electoral si el acuerdo se frustra.
Según Nolasco, las palabras de Azcón en el Pleno —que aseguró no estar dispuesto a modificar “ni uno solo de los 7.000 folios” de las cuentas— evidencian una actitud “inflexible” y “agresiva”, impropia de una negociación que, en su opinión, “todavía ni ha empezado”. “Parece que quiere empujarnos a romper para luego hablar de un ‘portazo de Vox’. Pero esa estrategia no le va a funcionar”, advirtió.
La exigencia de ver el presupuesto completo
El portavoz de Vox se mostró “sorprendido” por el tono del presidente y lo acusó de intentar “blindar la agenda progre”, situando al PP aragonés en la línea política de María Guardiola, presidenta de Extremadura, a la que su formación critica por su gestión presupuestaria y sus pactos.
Más allá de los reproches, Nolasco insistió en una petición central: quiere acceso inmediato al documento íntegro de las cuentas, y no únicamente a las presentaciones mostradas hasta ahora.
“No vamos a decidir sobre 30 diapositivas. Estamos hablando de humo”, lamentó, reprochando al Gobierno que ni siquiera haya recibido una comunicación formal de Presidencia sobre la documentación que se debatirá en la reunión de este viernes.
En esa cita, subrayó, Vox necesita conocer la totalidad del proyecto: desde el desglose de partidas hasta las políticas sociales, pasando por las áreas que su partido considera imprescindibles para el acuerdo.
Las exigencias: oenegés, cooperación, cauces y el IAM
Nolasco enumeró varios puntos que Vox quiere que Azcón aclare antes de avanzar en la negociación. Entre ellos, reclamó: "cerrar el grifo” a determinadas oenegés que, según Vox, “se benefician indirectamente del tráfico de personas”, un plan de limpieza de cauces y la creación de un fondo para afrontar posibles sanciones medioambientales, revisión de las partidas de cooperación al desarrollo y cambios en las dotaciones destinadas al Instituto Aragonés de la Mujer (IAM).
“¿Dónde se recogen estas cuestiones? No lo sabemos”, denunció. “No nos pueden pedir que votemos un presupuesto a ciegas. No vamos a traicionar a nuestros votantes”.
Una negociación al límite y ningún miedo a las urnas
Pese a sus críticas, Nolasco aseguró mantener “un relativo optimismo” de cara al encuentro de este viernes, aunque ironizó con los tiempos: “Igual me entregan los 7.000 folios, me dan cuatro horas para leerlos y esperan que responda después”. Incluso se mostró dispuesto a prolongar la reunión “30 horas, dos días o lo que haga falta”, siempre que se les facilite toda la información.
Aun así, dejó claro que Vox no apoyará unas cuentas que desconoce. “Si nos ponen un aro diminuto y nos dicen que pasemos por él porque este presupuesto invisible es el mejor de la historia, va a ser complicado”.
El portavoz devolvió la presión al Partido Popular: “La pelota está en su tejado, por mucho que intenten hacer ver que la responsabilidad es nuestra”. Y lanzó un mensaje final: Vox no teme un adelanto electoral. “Estamos preparados. Trabajamos todo el año y conectamos con la calle. No nos da ningún miedo”.