La nueva vida del palacio de los Nogués de Borja con la cuidada mano de Cronotopos
El Palacio de los Nogués, una de las joyas arquitectónicas de Borja, ha sido rehabilitado con un proyecto que combina respeto por la historia y tecnología contemporánea. Diseñado y dirigido por Cronotopos Arquitectura, el edificio del siglo XVI ha sido transformado en oficinas y centro de emprendimiento local, manteniendo su esencia histórica y adaptándose a las necesidades del presente.
La empresa promotora detrás de esta rehabilitación, Carsam, decidió impulsar esta gran rehabilitación por su fuerte compromiso hacia el desarrollo local. Aunque su actividad abarca toda la comarca, su sede está en el municipio de Borja. Fundada y dirigida por dos hermanos con una larga trayectoria en el fomento del emprendimiento en la zona, han llevado a cabo esta obra con un enfoque casi filantrópico, con el propósito de dejar un legado significativo para la ciudad y contribuir al crecimiento y revitalización de su patrimonio arquitectónico.Esta intervención arquitectónica ha logrado un equilibrio entre la conservación del pasado y la incorporación de instalaciones de alta tecnología y eficiencia energética, lo que lo convierte en un referente en la rehabilitación sostenible de edificios históricos en Aragón.
El concepto de la rehabilitación: Entre lo antiguo y lo nuevo
El proyecto se ha basado en un lema claro: "Respetemos los muros". Desde el inicio, el equipo liderado por el arquitecto y fundador de Cronotopos, Alejandro Lezcano, ha priorizado la conservación de los elementos originales del palacio. En sus paredes aún se pueden observar los ladrillos aragoneses, cerámica y cantos rodados, testigos del esplendor de la construcción.
Pero la clave de la rehabilitación ha sido la introducción de una estructura central innovadora: la ameba, una pieza arquitectónica que articula el espacio interior y lo dota de nuevas funcionalidades. Esta estructura alberga sanitarios, almacenamiento, ascensor, patinillo de instalaciones, climatización por aerotermia y un archivo con más de 200.000 expedientes.
Desde un punto de vista conceptual, la ameba representa el camino de baldosas amarillas, guiando a los usuarios por el edificio mientras se expande y contrae, generando espacios abiertos e íntimos a la vez.
Uno de los aspectos más singulares del proyecto es la sala de exposiciones ubicada en el sótano del palacio, iluminada a través de una reinterpretación de los antiguos accesos por los que, en su día, se recibían las cosechas. Esta intervención ha permitido recuperar la esencia del edificio y dar un nuevo uso a un espacio olvidado, dotándolo de una función cultural dentro del centro de emprendimiento.
Eficiencia energética y sostenibilidad
La rehabilitación del Palacio de los Nogués no solo se ha centrado en la restauración arquitectónica, sino también en la optimización energética del edificio. Gracias a la integración de tecnologías de climatización eficientes y sistemas modulares de trabajo, se ha conseguido reducir el impacto ambiental y mejorar la comodidad de sus usuarios.
El mobiliario ha sido diseñado con un sistema modular de estanterías a medida, que funcionan como vasos sanguíneos del edificio. Las mesas de trabajo, montadas sobre rodamientos, pueden unirse o separarse según las necesidades del espacio, permitiendo una disposición flexible y dinámica. Además, la vegetación incorporada en el diseño interior recupera la esencia del jardín original que alguna vez existió en el palacio.
Un espacio de trabajo innovador en un edificio de 500 años de historia
El proyecto ha logrado respetar las diferentes etapas de construcción del palacio a lo largo de sus cinco siglos de historia, integrando al mismo tiempo una estructura diáfana "open to work", que potencia la colaboración y la creatividad en un ambiente pausado y silencioso.
Desde el exterior, el espectacular arrimadero de azulejería y la galería de columnas del Palacio de los Nogués siguen intactos, pero en su interior la fusión entre historia y diseño contemporáneo es absoluta. La restauración, con su enfoque respetuoso y a la vez innovador, nos invita a explorar cómo la arquitectura puede conectar el pasado con el futuro, sin perder su esencia original.
La rehabilitación del Palacio de los Nogués se suma a la creciente tendencia de recuperación del patrimonio arquitectónico en Aragón, mostrando cómo la modernidad puede integrarse de manera armónica con la historia.
Borja, conocida por su riqueza monumental, sigue demostrando su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su identidad. Proyectos como este son un claro ejemplo de cómo la arquitectura puede servir como puente entre la tradición y la innovación.

