La idea del PAR para que Aragón compita con Cataluña o Navarra: una Hacienda foral propia recogida en el Estatuto
Alberto Izquierdo sitúa la financiación singular en el centro del debate electoral y defiende una Hacienda Foral propia para Aragón como vía para ganar autonomía, corregir desequilibrios territoriales y salir “del pelotón de los torpes”.
El Partido Aragonés ha decidido jugar una de sus cartas históricas con más claridad que nunca: una Hacienda Foral propia para Aragón. No como gesto simbólico ni como consigna identitaria, sino como una propuesta estructural que busca reordenar el modelo de financiación autonómica y devolver a la Comunidad un mayor control sobre sus recursos.
El planteamiento lo ha formulado en los últimos días su candidato a la Presidencia de Aragón, Alberto Izquierdo. El PAR ha sido tajante al marcar distancias con el debate catalán: no habla de privilegios ni de ruptura del sistema, sino de desarrollar una herramienta ya contemplada en el Estatuto de Autonomía.
Una Hacienda Foral “aragonés”, no catalana
“El debate no es copiar a Cataluña, sino utilizar lo que ya está reconocido para Aragón”, ha defendido Izquierdo en los últimos días, en referencia a una Hacienda Foral que permita recaudar, gestionar y redistribuir los impuestos desde el propio territorio. El objetivo, sostiene, es claro: dejar de depender de un modelo que penaliza a las comunidades interiores y despobladas.
Desde el PAR entienden que Aragón lleva décadas jugando en desventaja dentro del sistema de financiación autonómica, atrapado entre comunidades más pobladas y territorios con regímenes fiscales especiales. La propuesta foral se presenta así como una herramienta para corregir desequilibrios, mejorar la capacidad de inversión y dotar de estabilidad a servicios públicos esenciales.
“No es solo una cuestión de dinero, es una cuestión de capacidad de decisión”, insisten fuentes del partido. En clave electoral, el mensaje conecta con una parte del electorado aragonés que percibe que la Comunidad aporta más de lo que recibe y que las decisiones clave se toman siempre lejos del territorio.
Seguridad, mundo rural y servicios públicos
La financiación singular no es la única bandera del PAR en esta campaña. Izquierdo ha situado también la falta de efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional como uno de los grandes problemas de Aragón, especialmente en el medio rural, donde la sensación de inseguridad ha crecido en los últimos años.
El candidato ha vinculado directamente esta carencia a la falta de recursos y planificación, subrayando que sin autonomía financiera es imposible garantizar una presencia suficiente del Estado en el territorio. “No se puede hablar de igualdad entre españoles cuando hay pueblos enteros sin cobertura policial”, ha señalado.
El discurso del líder del PAR también ha tenido un marcado tono crítico hacia Vox y su líder nacional, Santiago Abascal. Izquierdo ha acusado a la formación de utilizar el mundo rural como escenario político mientras apoya, junto al PP y el PSOE, decisiones europeas —como el tratado de Mercosur— que, a su juicio, perjudican directamente a los agricultores aragoneses.
Esta crítica no es casual. El PAR busca diferenciarse tanto del bloque de derechas como de la izquierda, reivindicando un aragonésismo práctico, centrado en la gestión y alejado de las grandes batallas ideológicas nacionales.
Una propuesta con lectura electoral
La apuesta por una Hacienda Foral tiene también una clara lectura estratégica. En un escenario de fragmentación parlamentaria y sin mayorías absolutas claras, el PAR aspira a recuperar su papel histórico como fuerza decisiva. Situar la financiación en el centro del debate le permite hablar de Aragón, no de Madrid, y ofrecer una propuesta reconocible en un contexto dominado por bloques.
La viabilidad política de la iniciativa dependerá, en última instancia, del peso que el PAR logre en las Cortes de Aragón tras el 8F. Pero el mensaje ya está lanzado: más autogobierno fiscal, más capacidad de decisión y menos dependencia.


