Pedir ayudas por los daños de las graves inundaciones en Aragón: esto tienes que hacer
Tras las fuertes lluvias registradas el pasado viernes en varias comarcas de Aragón, como Campo de Belchite (Zaragoza) y Bajo Martín (Teruel), numerosos vecinos se enfrentan ahora al proceso de reclamación de daños. Las intensas tormentas han dejado a su paso importantes inundaciones que han afectado a viviendas, vehículos, explotaciones agrícolas, negocios y otras infraestructuras, aunque, afortunadamente, no se han producido víctimas mortales.
En estos casos, el primer paso para los damnificados es revisar con atención la póliza de seguro que tengan contratada, ya sea de hogar, coche, negocio o explotación agrícola. Es fundamental comprobar qué tipo de cobertura se incluye y si los daños sufridos están contemplados como siniestro indemnizable.
Qué cubren los seguros privados
En el ámbito del seguro de hogar, muchas pólizas contemplan la cobertura de daños derivados de fenómenos atmosféricos, como la lluvia, siempre que esta haya alcanzado una intensidad determinada. En general, las compañías aseguradoras exigen que se superen los 40 litros por metro cuadrado para que se activen estas coberturas. La validación de este umbral se realiza mediante los datos recogidos por las estaciones meteorológicas y los informes oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
En cualquier caso, la aseguradora será quien valore los daños y determine si procede o no la indemnización en función de lo estipulado en el contrato. Por ello, es clave notificar el siniestro a la compañía aseguradora lo antes posible, preferiblemente dentro de los siete días posteriores al suceso.
Además, es aconsejable documentar todos los desperfectos, tomar fotografías de los daños y conservar cualquier factura relacionada con reparaciones, limpieza o adquisición de bienes sustitutivos, ya que pueden ser necesarios para justificar el alcance de los perjuicios sufridos.
Papel del Consorcio de Compensación de Seguros
Es importante distinguir entre las responsabilidades de las aseguradoras privadas y las del Consorcio de Compensación de Seguros. Este organismo público no cubre daños por lluvias, incluso cuando son intensas. Sin embargo, sí interviene en casos de fenómenos extraordinarios como riadas, tempestades ciclónicas atípicas (vientos de más de 120 km/h, tornados), terremotos, erupciones volcánicas o embates de mar.
Para que el Consorcio se haga cargo de los daños, es necesario que el afectado disponga de una póliza de seguro vigente y que esté al corriente del pago de las primas. Además, deben haber transcurrido al menos siete días desde la contratación del seguro para poder ejercer el derecho a indemnización.
Aunque los ciudadanos pueden comunicar directamente al Consorcio los daños considerados extraordinarios, se recomienda realizar la notificación a través de la aseguradora, que valorará si corresponde derivar el expediente a este organismo.
¿Qué pasa si no se tiene seguro?
En los casos en que las personas afectadas no dispongan de ningún tipo de seguro, las opciones para obtener ayuda pasan por la declaración oficial de la zona como "gravemente afectada por una emergencia de protección civil" (lo que antes se conocía como zona catastrófica). Esta medida permite activar una serie de ayudas extraordinarias por parte del Estado. No obstante, su concesión depende del Gobierno y suele estar sujeta a condiciones y plazos específicos.
Para facilitar los trámites y resolver dudas, el Consorcio de Compensación de Seguros pone a disposición de los ciudadanos una guía rápida de solicitud de indemnización en su página web oficial. En ella se detallan los requisitos, documentación necesaria y procedimiento a seguir paso a paso.
Tanto si se tiene seguro como si se opta a ayudas públicas, es recomendable actuar con rapidez, recopilar pruebas del daño y mantenerse informado a través de canales oficiales. La correcta gestión del proceso puede ser clave para obtener la compensación que corresponde en una situación que, además de materialmente costosa, supone un duro golpe para los vecinos y sectores económicos de las zonas afectadas.


