El pequeño pueblo de Aragón que esconde un nuevo récord y un santuario lleno de leyendas

En pleno Somontano de Huesca, este pueblo sorprende con el reloj solar de planetas más grande del mundo y con una mágica ermita rodeada de leyendas, viñedos y olivos.
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El pequeño pueblo de Aragón que esconde un nuevo récord y un santuario lleno de leyendas / Vía Turismo Somontano

Aragón vuelve a ser noticia por un rincón inesperado. En Buera, un pequeño pueblo del Somontano de Huesca con apenas 150 habitantes, se ha inaugurado este 2025 el reloj solar de planetas más grande del mundo, una instalación única que combina divulgación científica, turismo y patrimonio natural.

Un reloj solar único en el mundo

El reloj, diseñado por el especialista en relojes solares Agustín Serés Santamaría, se inauguró el pasado 19 de julio junto a las piscinas del pueblo. No solo marca la hora solar real, sino que además representa el sistema solar a escala: el Sol está simbolizado por una esfera de 1,5 metros de diámetro y el planeta más lejano, Neptuno, se encuentra a casi cinco kilómetros de distancia.

Una magnitud que lo convierte en un atractivo turístico y en motivo de orgullo para esta pequeña localidad.

Buera, historia y tradición en el Somontano

Situado a solo 22 kilómetros de Barbastro y muy cerca de Alquézar, Buera forma parte del municipio de Santa María de Dulcis. Con orígenes medievales documentados ya en 1094, el pueblo conserva calles empedradas, casas de piedra y un aire tranquilo que invita a la desconexión. A pesar de la despoblación, Buera mantiene vivas sus tradiciones y ahora suma un atractivo turístico que lo pone en el mapa internacional.

Una de las joyas que aguarda a los visitantes del Somontano es la Ermita de Santa María de Dulcis. Para llegar hasta ella hay que recorrer una pista de unos dos kilómetros desde Buera que atraviesa campos de almendros, cereal y viñedos. El edificio se levanta en un entorno salpicado de aliagas, romero y tomillo, donde no faltan los panales de abejas.

La tradición cuenta que, tras la expulsión de los moros durante la reconquista, la imagen de la Virgen apareció sobre un panal de miel, dando origen a su advocación. En el interior sorprende una magnífica decoración en yeso que lo convierte en un verdadero tesoro artístico. Su entorno natural y su bellísimo interior hacen que la visita sea una excursión imprescindible para quienes se acerquen a Buera.

Además de su reloj solar y la ermita, Buera presume de espacios como el Torno de Buera, una almazara del siglo XVIII hoy convertida en centro cultural que muestra la tradición olivarera de la comarca, o el Bosque de los Olivos, donde se conservan variedades autóctonas y otro curioso reloj solar. Todo ello convierte al pueblo en un punto de interés para los viajeros que buscan combinar naturaleza, historia y cultura.

Cómo llegar a Buera

Buera se encuentra a menos de una hora en coche de Huesca y a alrededor de una hora y media de Zaragoza. El acceso se realiza por la A-22 hasta Barbastro y desde allí por la A-1229 en dirección a Alquézar, con un desvío señalizado hacia Buera.

Su ubicación, muy cerca de los cañones de Guara y de Alquézar, lo convierte en una parada ideal para completar una escapada por el Somontano.

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