Podemos estalla en Aragón: su único diputado denuncia "fraude" y acusa a la dirección de saltarse las primarias
El correo llegó a media mañana y, en cuestión de minutos, volvió a abrir una grieta que en Podemos Aragón nunca terminó de cerrarse. En plena precampaña de las autonómicas anticipadas del 8 de febrero, y mientras la organización mantiene conversaciones con otras fuerzas de izquierdas para explorar una candidatura de coalición, el diputado Andoni Corrales ha salido al paso con una denuncia frontal contra la dirección del partido: acusa a Podemos de impulsar una lista electoral “sin pasar por primarias” y lo califica de “auténtico fraude democrático”.
Corrales, portavoz de la Agrupación Parlamentaria de Podemos en las Cortes de Aragón, sostiene que la actual dirección autonómica pretende sustituir un proceso de primarias abiertas —una de las señas de identidad fundacionales del partido morado— por una consulta a los inscritos con una única disyuntiva: “sí” o “no” a una lista ya confeccionada.
Según expone, la Secretaría de Organización Estatal, que encabeza Pablo Fernández, remitió el 19 de diciembre a las 10.00 un mensaje a los inscritos de Podemos Aragón anunciando una consulta interna con una pregunta concreta: si aceptan que la lista encabezada por María Goicoechea Bernad compita en las elecciones y si están de acuerdo con construir candidaturas amplias “en coalición con otras fuerzas si es necesario” para lograr “una izquierda fuerte” en Aragón.
El problema, para Corrales, no es solo el enunciado, sino lo que lo acompaña. Afirma que la consulta incluye un documento con una lista “cerrada y bloqueada” de 59 nombres, algunos repetidos, que además —subraya— no alcanzaría ni el número necesario para completar una candidatura autonómica. La mecánica, denuncia, reduce el papel de la militancia a ratificar una propuesta ya cocinada, sin posibilidad de presentarse, competir o configurar una lista alternativa.
“Se pretende colar la ratificación de una lista elaborada en una mesa camilla por unas primarias abiertas”, sostiene el diputado, que mantiene desde hace más de un año un choque abierto con la dirección autonómica y con la coordinadora regional. El nuevo pulso llega en un momento especialmente sensible: con elecciones adelantadas, con la izquierda explorando fórmulas de confluencia y con Podemos intentando recomponer su espacio electoral en Aragón.
Corrales apela directamente a los Estatutos del partido para respaldar su denuncia. Recuerda que el artículo 14 regula como competencia de la Asamblea Ciudadana Autonómica la elección de listas electorales “mediante primarias abiertas a las personas inscritas”. Y añade un argumento que busca desmontar la excusa del calendario: el adelanto podía intuirse y, por tanto, “no cabe” justificar la ausencia de primarias por falta de tiempo.
El diputado refuerza su crítica comparando el actual procedimiento con la tradición interna de Podemos en Aragón. Según recuerda, desde la entrada del partido en las Cortes en 2015, las candidaturas se han elegido en primarias: Pablo Echenique en 2015, Maru Díaz en 2019 frente a Erika Sanz, y también en 2023 con participación de la militancia. En su relato, el salto a una consulta con lista cerrada no es un matiz: es una ruptura con el “ADN” del partido.
Además, Corrales cuestiona el planteamiento político de la pregunta lanzada a los inscritos. A su juicio, pedir un “sí” a una candidatura y, al mismo tiempo, a una posible coalición sin explicar “con quién” ni “en qué términos” es “una tomadura de pelo”. Lo dice cuando ya es público que existen conversaciones con formaciones como IU y CHA y, por tanto, el debate sobre la confluencia no es teórico, sino inmediato.
La denuncia del diputado vuelve a colocar a Podemos Aragón en el foco por sus tensiones internas justo cuando el partido necesita proyectar lo contrario: unidad, claridad y capacidad de articular una izquierda competitiva de cara al 8-F. Con el proceso electoral acelerado, la pregunta de fondo no es solo quién encabezará la lista, sino si la organización será capaz de ordenar su propia casa antes de salir a pedir el voto.


