Es una diminuta joya del Prepirineo: su precioso embarcadero roba toda la atención

Alberga uno de los conjuntos románicos más valiosos del territorio aragonés
Monasterio de Santa María y San Pedro de Alaón. / Turismo de Aragón
Monasterio de Santa María y San Pedro de Alaón. / Turismo de Aragón

En el Prepirineo aragonés, existen lugares que, aunque menos conocidos por el gran público, reúnen todos los ingredientes para convertirse en destinos imprescindibles del turismo rural en España. Estas pequeñas localidades destacan por su entorno natural privilegiado, su arquitectura tradicional y su tranquilidad, que se aleja del bullicio de los grandes núcleos turísticos. En tiempos donde cada vez más viajeros apuestan por escapadas auténticas, descubrir rincones con encanto se ha convertido en una tendencia al alza.

Uno de esos lugares que ha empezado a ganar protagonismo es Sopeira, un pueblo situado en el extremo oriental de la comarca de La Ribagorza, en la provincia de Huesca. Limitando con la vecina Cataluña, esta localidad, que apenas supera el centenar de habitantes, se ha consolidado como un refugio ideal para quienes buscan naturaleza, historia y desconexión. A pesar de su reducido tamaño, su ubicación privilegiada, junto al embalse de Escales y rodeada por montañas prepirenaicas, le confiere una belleza singular que no pasa desapercibida.

Uno de los elementos más llamativos del entorno es su embarcadero de madera, un pequeño muelle que se asoma sobre las tranquilas aguas del pantano. Este rincón, perfecto para la fotografía o simplemente para detenerse a contemplar el paisaje, se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de la zona. A ello se suma la afición local por la pesca, una actividad habitual en el embalse y que forma parte de la identidad del pueblo.

Pero Sopeira no solo destaca por su entorno natural. En el plano patrimonial, alberga uno de los conjuntos románicos más valiosos del territorio aragonés: el monasterio de Santa María y San Pedro de Alaón. Declarado Bien de Interés Cultural, este edificio fue levantado entre los siglos XI y XII y es un ejemplo notable del románico lombardo en Aragón. Su estructura, de tres naves con bóvedas de cañón y un campanario robusto, ha sido cuidadosamente restaurada tras sufrir daños durante la Guerra Civil. Hoy, constituye uno de los principales atractivos culturales de la comarca.

El puente románico que une el monasterio con la zona de la presa es otra joya arquitectónica que merece una visita. Con sus tres arcos de medio punto sobre el río Noguera Ribagorzana, no solo cumple una función práctica, sino que añade un toque aún más pintoresco al paisaje. 

Cómo llegar a Sopeira

Llegar a Sopeira es sencillo. Desde Huesca capital, el trayecto en coche dura aproximadamente una hora y media. Basta con tomar la A-22 en dirección este y, posteriormente, continuar por las carreteras nacionales N-240, N-123 y N-230, hasta alcanzar este pequeño paraíso prepirenaico.

Comentarios