Un pueblo de 269 habitantes de Aragón produce huevos para medio país
Desde enero de 2024, todos los gallineros de autoconsumo en Aragón deben registrarse en el Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA) para garantizar su control.
El interés por el autoconsumo de productos frescos y naturales ha crecido significativamente en los últimos años, y los huevos no son la excepción. Muchas personas en Aragón, al igual que en otras partes del país, se han lanzado a la aventura de tener pequeños gallineros en sus huertos para garantizar una fuente de alimentos más naturales y, en algunos casos, con prácticas más sostenibles. Sin embargo, esta tendencia no está exenta de normativas que garanticen la seguridad alimentaria y el bienestar animal. Es por eso que, desde el 1 de enero de 2024, se exige a todas las personas que tengan gallineros destinados al autoconsumo que se registren en el Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA).
Este trámite, obligatorio para quienes superen una cantidad específica de animales, busca regularizar la producción de alimentos de consumo personal y garantizar que se cumplan las normas sanitarias y de bienestar animal. A través del REGA, se asigna un código de explotación único para cada gallinero, identificando de forma oficial a cada instalación, incluso si su único objetivo es el consumo familiar.
Para muchas personas en Aragón, este proceso puede ser una novedad, ya que no todos los propietarios de pequeños gallineros son conscientes de esta nueva obligación. No obstante, es importante recalcar que este registro es obligatorio no solo para explotaciones comerciales, sino también para particulares. Así, quienes decidan continuar con su pequeña actividad ganadera en casa deberán cumplir con este paso administrativo si quieren estar en regla.
VILLARREAL DE HUERVA: UN REFERENTE EN LA PRODUCCIÓN DE HUEVOS EN ARAGÓN
Aragón es una de las comunidades donde la producción de huevos, tanto a nivel doméstico como industrial, ha cobrado un gran impulso. Un ejemplo claro de esta tendencia se encuentra en Villarreal de Huerva, un pequeño pueblo zaragozano que, a pesar de su reducido tamaño, se ha convertido en un referente autonómico de la producción de huevos.
Este pintoresco municipio, con menos de 300 habitantes, alberga dos de las granjas más destacadas de la comunidad: Virgen del Rosario y San Miguel. La granja Virgen del Rosario, una empresa familiar que inició su andadura en 1964, se ha especializado en la producción, clasificación y comercialización de huevos de gallina con un enfoque sostenible. Por su parte, la granja San Miguel es una de las más innovadoras y de mayor crecimiento en el sector avícola de puesta. Con una amplia gama de producciones, que incluyen huevos ecológicos, libres de jaula y campero, ambas granjas contribuyen a la alta calidad de los productos avícolas en Aragón.
EL PATRIMONIO CULTURAL DE VILLARREAL DE HUERVA: MÁS ALLÁ DE LOS HUEVOS
Aunque Villarreal de Huerva es especialmente conocida por su producción de huevos, este pequeño pueblo también es un destino ideal para quienes buscan escapar de la rutina y disfrutar de la cultura y el patrimonio de Aragón.
Uno de los principales atractivos de la localidad es la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, una imponente construcción barroca que data del siglo XVII. La iglesia fue construida sobre el mismo solar que albergó un templo anterior y es uno de los puntos más representativos del municipio. Junto a ella, los restos de una antigua muralla medieval ofrecen una visión fascinante del pasado histórico de Villarreal de Huerva.
A solo unos kilómetros del centro del pueblo, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, un templo de estilo neoclásico que fue levantado en el siglo XIX sobre otro que probablemente databa de la época barroca. Este lugar de culto, rodeado de un entorno natural único, es el destino perfecto para una caminata tranquila y para los amantes de la historia religiosa de la zona.
Otro de los atractivos de la localidad es el Puente Romano de Almada, situado sobre el río Huerva. Este puente, que forma parte del antiguo itinerario del Camino Real, atraviesa una zona de gran valor histórico, donde se encuentran restos celtibéricos y musulmanes. Además, en las cercanías se encuentra el Cerro Almada, un cerro paleozoico que ofrece unas vistas espectaculares y es ideal para los amantes de la naturaleza y la historia.
DÓNDE COMER Y CÓMO LLEGAR A VILLARREAL DE HUERVA
Para quienes deseen disfrutar de una buena comida en el municipio, una excelente opción es el Bar Restaurante La Juventud, donde se sirven platos tradicionales aragoneses con productos locales. El restaurante es conocido por su hospitalidad y por ofrecer un ambiente acogedor para aquellos que deseen probar la gastronomía de la región.
Acceder a Villarreal de Huerva es sencillo, ya que está ubicado a tan solo 50 minutos en coche desde Zaragoza por la A-23. Este corto trayecto convierte a Villarreal de Huerva en una escapada perfecta para disfrutar de un día de naturaleza, cultura y, por supuesto, de los mejores huevos de Aragón. Desde Teruel, el viaje se realiza en poco más de una hora por la misma vía.

