El pueblo de Aragón que tiene un nombre peculiar y los extranjeros lo admiran

Es uno de los pueblos más bonitos de España, sino también del mundo.

Encaramado sobre un acantilado a 1.300 metros de altitud y con vistas vertiginosas al corazón del Maestrazgo turolense, Cantavieja no solo presume de ser uno de los pueblos más bonitos de España, sino también del mundo. Así lo reconoció en 2023 la Organización Mundial del Turismo (OMT), que lo incluyó en su exclusiva lista de los Best Tourism Villages, una distinción reservada a localidades que destacan por su valor patrimonial, cultural y su compromiso con un turismo sostenible. Esto ha hecho que cientos de extranjeros, principalmente ingleses, empezarán a disparar las búsquedas sobre este destino aragonés.

Ubicado en la provincia de Teruel y con algo más de 700 habitantes, Cantavieja es la capital de la comarca del Maestrazgo y su núcleo más poblado. Su trazado medieval, excelentemente conservado, y su espectacular emplazamiento sobre un promontorio calizo lo han convertido en un destino imprescindible, recomendado incluso por medios internacionales como National Geographic.

Una escapada con historia, encanto y sabor

El casco histórico de Cantavieja fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1981, y desde entonces no ha dejado de recibir reconocimientos. Sus callejuelas empedradas, las casas de piedra con balcones de forja, los restos de su muralla medieval y sus impresionantes miradores son parte del encanto que enamora a cada visitante.

Cantavieja ha sido testigo de siglos de historia: desde la orden de los templarios hasta los sanjuanistas, pasando por episodios clave del carlismo. Esta rica herencia histórica se plasma en su arquitectura y en la memoria colectiva de sus habitantes.

Entre sus principales atractivos destacan la Plaza Porticada, una de las más hermosas de Aragón, flanqueada por la Casa del Concejo y la iglesia barroca de la Asunción. También sobresalen la iglesia gótica de San Miguel, donde se conserva el mejor sepulcro decorado del periodo gótico en Teruel, y la Ermita de Loreto, del siglo XVII, que aunque fue parcialmente destruida en la Guerra Civil, todavía conserva frescos restaurados de gran valor.

Sabores del Maestrazgo

Cantavieja es también un destino gastronómico. En sus mesas no faltan platos tradicionales como las migas, el ternasco o los embutidos artesanos. Todo ello acompañado por vinos locales y una cocina que sabe equilibrar la tradición con toques de vanguardia. 

Con la llegada del buen tiempo, Cantavieja es una escapada rural ideal para el fin de semana. Su privilegiado entorno natural, su imponente legado histórico y su cuidada oferta gastronómica hacen de este pequeño rincón turolense un destino que sorprende y que ha conquistado al mundo. Una joya medieval que late con fuerza... más allá de Aragón.

Comentarios