El curioso pueblo australiano con una calle dedicada a Aragón y al nombre de un escritor español
En plena costa occidental de Australia, a unos 140 kilómetros al norte de Perth, existe un pequeño pueblo llamado Cervantes. Apenas cuenta con 480 habitantes, pero su historia —y especialmente los nombres de sus calles— lo convierten en un lugar insólito y entrañable para cualquier español. Entre sus vías se encuentran nombres como Iberia, Barcelona, Pamplona, Cádiz, Málaga, Valencia o incluso Aragón Street.
A simple vista, podría parecer que sus fundadores eran grandes admiradores de Miguel de Cervantes o que el pueblo fue creado por emigrantes españoles. Sin embargo, la realidad es bastante distinta y tiene más que ver con la navegación que con la literatura.
Un barco, una tormenta y un nombre que cambió el mapa
En julio de 1844, un barco ballenero estadounidense llamado Cervantes, capitaneado por Sylvanus Gibson, se encontraba anclado cerca de Thirsty Point, una pequeña ensenada de la costa australiana. Un vendaval soltó sus amarras y el barco acabó encallando en unas islas cercanas. Aunque los daños no fueron graves, repararlo resultaba imposible en un lugar tan remoto, así que el capitán decidió subastar el navío.
En honor al barco naufragado, las tres islas situadas junto a Thirsty Point fueron bautizadas como Islas Cervantes. Años más tarde, cuando en la década de 1950 varios pescadores se asentaron en la zona y fundaron el nuevo pueblo, decidieron llamarlo igual que las islas.
El malentendido que llenó de calles españolas un pueblo australiano
El detalle curioso llegó después. Durante los años 60, muchos pensaron que el nombre del lugar se debía a una dedicatoria al escritor de El Quijote, Miguel de Cervantes Saavedra. Con esa idea equivocada, los habitantes comenzaron a bautizar las calles con nombres de ciudades y regiones españolas.
Así nació este pintoresco mapa urbano que hoy sorprende a quienes lo descubren: Seville Street, Toledo Court, Malaga Crescent, Cadiz Street, Catalonia Place, Biscay Way, Cordoba Crescent, Valencia Road... y entre todas ellas, una pequeña pero entrañable Aragon Street, que recuerda a la tierra del Ebro en mitad de la nada australiana.
Un rincón turístico y marinero
Más allá de su curioso callejero, Cervantes es un tranquilo destino costero rodeado de naturaleza. Forma parte del Parque Nacional de Nambung, famoso por su Pinnacles Desert, un paisaje de piedra caliza único en el mundo. También es conocido por el Lago Thetis, hogar de formaciones milenarias llamadas trombolitas, y por su fuerte vínculo con la pesca de la langosta, que se puede conocer en The Lobster Shack, una popular atracción local.
Desde el mirador de Thirsty Point se divisan las islas Cervantes, donde todo comenzó hace casi dos siglos.