El imponente cañón que oculta este pueblo zaragozano de 300 habitantes

Aguas mineromedicinales y paisajes de vértigo entre paredes que superan los 100 metros de altura
Cañón del Río Mesa | Turismo de Aragón
Cañón del Río Mesa | Turismo de Aragón

Apenas llega a los 300 vecinos pero este municipio uno de los rincones más especiales del interior peninsular. Situado en plena comarca de Calatayud y a hora y media de Zaragoza, Jaraba, se revela como una escapada ideal para los días festivos de Semana Santa o cualquier otra época del año. Aunque es conocido por sus balnearios centenarios, su verdadero tesoro se encuentra a cielo abierto: un desfiladero colosal que recorre su término municipal como una cicatriz de belleza pura.

Este enclave, al abrigo del río Mesa, reúne todos los ingredientes para conquistar a todo aquel que busca la tranquilidad rural y la desconexión en un entorno absolutamente privilegiado, cuya historia se remonta siglos atrás.

JARABA, UNA JOYA TERMAL RODEADA DE MONTAÑAS

Jaraba ha sido tradicionalmente un destino termal, gracias a sus afamadas aguas minero-medicinales, cuyas propiedades ya eran conocidas en tiempos del Imperio romano. Hoy, mantiene viva esa tradición con instalaciones históricas como el Balneario Sicilia (con más de 150 años de historia y declarado de Interés Turístico de Aragón) o el Balneario de la Virgen, que desde el siglo XIX ha sido un punto de referencia para el relax y el bienestar. A ellos se suma el Hotel Balneario Serón, todos ellos situados en plena naturaleza y actualmente en proceso de recuperación tras sufrir daños por las intensas lluvias del otoño de 2024.

Pero más allá del turismo que acude a la localidad por motivos sanitarios, este pueblo guarda un secreto natural que sorprende incluso al visitante más experimentado: el impresionante cañón del río Mesa. Con paredes que alcanzan los 100 metros de altura, este desfiladero es uno de los paisajes más espectaculares y menos conocidos de Aragón. Forma parte de la Red Natura 2000, lo que garantiza su protección como ecosistema único, y alberga una fauna rica, entre la que destacan grandes rapaces que sobrevuelan sus riscos y convierten el paseo en una experiencia inolvidable.

EL CAÑÓN DEL RÍO MESA Y SUS TESOROS ESCONDIDOS

La naturaleza ha esculpido en Jaraba una obra de arte geológica: las Hoces del río Mesa, un paraje salvaje e hipnótico que ofrece un sinfín de rutas senderistas, miradores naturales y puntos de interés histórico. Uno de los lugares más mágicos es el Santuario de la Virgen de Jaraba, que parece fundirse con el acantilado en el que se encuentra. Esta iglesia, cuya construcción se inició en el siglo XIII y se completó en el XVIII, está acompañada por la antigua Casa del Santero y se levanta sobre una gruta, lo que le otorga un aspecto de leyenda.

A apenas dos kilómetros del casco urbano, el visitante también puede encontrar las ruinas del Castillo de los Moros, una fortaleza construida en tapial y arcilla con una torre de vigilancia que recuerda al cercano Castillo de la Mora Encantada en Ateca. Los restos arqueológicos hallados, especialmente fragmentos de cerámica musulmana, sitúan su origen en los siglos X y XI. Todo el entorno se convierte así en una lección viva de historia medieval aragonesa.

Para quienes busquen una escapada completa, Jaraba ofrece además una opción gastronómica sencilla pero muy acogedora. El Bar La Plaza, situado en la céntrica plaza Afán de Rivera, donde se puede disfrutar de platos caseros tras una jornada de senderismo o relax termal.

Cómo llegar a Jaraba

Llegar a Jaraba es relativamente sencillo:

  • Desde Zaragoza, basta con tomar la A-2 en dirección a Calatayud para llegar en aproximadamente hora y media.
  • Desde Teruel, el trayecto se alarga hasta las dos horas por la A-23 y la N-211. Madrid tampoco queda lejos: poco más de dos horas

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