El pueblo de Huesca que fingió ser francés para evitar que Napoleón los conquiste

Evitó ser conquistado por las tropas de Napoleón fingiendo su rendición con una bandera francesa
El pueblo de Huesca que fingió ser francés para evitar que Napoleón los conquiste  Vía Ayto.
El pueblo de Huesca que fingió ser francés para evitar que Napoleón los conquiste / Vía Ayto.

La historia de los pueblos pequeños a veces esconde capítulos sorprendentes que desafían a los grandes relatos oficiales. Es el caso de Alerre, una localidad oscense que, a pesar de su reducido tamaño, fue capaz de burlar a todo un ejército napoleónico con una estrategia tan audaz como ingeniosa. A solo unos kilómetros de Huesca capital, en plena comarca de la Hoya, sus habitantes idearon un plan que pasaría a la posteridad como una de las anécdotas más curiosas de la invasión francesa en España.

LA ASTUCIA QUE SALVÓ A ALERRE DEL EJÉRCITO DE NAPOLEÓN

Durante la Guerra de la Independencia, la ocupación francesa sembró el terror en muchas regiones de España. En este contexto, los habitantes de Alerre no tenían más opciones que enfrentar la ocupación o buscar un ingenioso modo de evitarla. Eligieron la segunda. Conscientes de que la resistencia sería suicida, los alerreños colocaron una bandera francesa en su localidad.

La estratagema surtió efecto. Los soldados, al ver los símbolos de su imperio ondeando en el pueblo, no consideraron necesario someterlo, creyendo que ya estaba bajo control francés. Así, Alerre evitó saqueos, represalias y destrucción, librándose de la suerte que corrieron tantos otros municipios. La astucia de aquellos aldeanos pasó de generación en generación como una leyenda local, e incluso hoy el gentilicio "franceses" sigue recordando aquella hazaña colectiva de supervivencia.

QUÉ VER EN ALERRE: TRADICIÓN Y CULTURA EN CADA RINCÓN

Más allá de su curioso pasado, Alerre conserva varios elementos de interés cultural y religioso que merecen una visita. Destaca su iglesia parroquial, donde el retablo mayor y el del Rosario atraen a estudiosos y turistas por igual. De hecho, la Cofradía del Rosario, una de las más tradicionales del municipio, sigue siendo muy activa en la vida local.

Cada primer domingo de octubre, Alerre celebra con entusiasmo la Fiesta del Rosario, una tradición que recuerda la histórica Batalla de Lepanto y que une fe y cultura popular. Además, el segundo domingo de mayo, los vecinos se trasladan en romería hasta un santuario cercano. Allí, tras la celebración litúrgica, comparten torta y vino en una jornada que, aunque más cercana al fervor religioso que a la gastronomía pura, forma parte esencial del calendario alerreño.

CÓMO LLEGAR A ALERRE DESDE ARAGÓN

Para quienes quieran acercarse a conocer Alerre y empaparse de su historia, las conexiones son sencillas: desde Zaragoza se tarda unos 55 minutos por la A-23, mientras que desde Huesca capital el trayecto apenas supera los 14 minutos por la A-132

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