El pueblo más 'creativo' de Aragón: hogar de premios nobel y de yacimientos íberos

Este municipio turolense cuenta con menos de mil habitantes
Calaceite. / Turismo de Aragón
Calaceite. / Turismo de Aragón

En la provincia de Teruel, en plena comarca del Matarraña, se encuentra un pequeño municipio que ha destacado a lo largo del tiempo no solo por su valor patrimonial, sino también por su vinculación con la creación literaria y artística. Con menos de mil habitantes, este municipio aragonés reúne elementos históricos, culturales y naturales que lo convierten en un destino de interés tanto para el turismo rural como para estudiosos del mundo literario.

Se trata de Calaceite, un pueblo que ha sido reconocido por su relevancia dentro del ámbito cultural, especialmente durante las últimas décadas del siglo XX, cuando varios escritores de renombre internacional lo eligieron como lugar de residencia o retiro creativo. Entre ellos destaca José Donoso, figura clave del boom latinoamericano, que vivió en Calaceite durante varios años. Junto a él, también pasaron por el municipio autores como Ángel Crespo, Didier Coste, Mauricio Wacquez o Giorgio della Roca

La vinculación de Calaceite con la literatura y el arte no eclipsa otros aspectos destacados del municipio. Su centro histórico, muy bien conservado, ha sido uno de los factores que le han permitido figurar en la lista de los pueblos más bonitos de España. La arquitectura tradicional, con edificios de los siglos XVI al XVIII, portales, plazas empedradas y casas señoriales, ofrece un recorrido que conserva la estructura urbana original y refleja la evolución histórica del lugar.

Entre los elementos arquitectónicos más representativos se encuentra el Ayuntamiento, un edificio renacentista construido entre 1609 y 1612. Destaca por su fachada y por albergar en su interior antiguos calabozos, una capilla restaurada y documentos históricos, como estatutos penales del siglo XVII. Frente a él se encuentra la Plaza de España, centro del municipio.

El trazado urbano se complementa con otros espacios significativos como la Plaza de los Artistas, inaugurada en 1999, que conmemora la relación del municipio con el arte. También destacan inmuebles como la Casa Moix, ejemplo de arquitectura civil del siglo XVIII, y el Museo Juan Cabré, que alberga piezas arqueológicas de diversas épocas, desde la prehistoria hasta la etapa visigoda.

En cuanto al patrimonio religioso, Calaceite conserva templos como la Iglesia de la Asunción, de estilo barroco, construida a finales del siglo XVII sobre una iglesia medieval anterior. Completan este legado las capillas de San Roque, San Antonio, la Virgen del Pilar y Santa Ana.

El entorno natural también juega un papel importante en la identidad del municipio. Desde lugares como la Ermita de San Cristóbal, situada en lo alto de un cerro, se obtienen vistas panorámicas de la comarca. Además, la zona cuenta con yacimientos arqueológicos íberos como el Poblado de Tossal Redó o el de Els Castellans, que han sido objeto de excavaciones e investigaciones.

En el ámbito gastronómico, Calaceite mantiene una cocina tradicional basada en productos locales. El aceite de oliva, con Denominación de Origen Protegida Bajo Aragón, es ingrediente fundamental en numerosos platos, tanto salados como dulces. Entre los más característicos se encuentran la cassolada, el cóc en primentró, los fesols en sardina, y postres como los mantecados, las panadetes de cabello de ángel o el cóc en mel.

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