¿Un tesoro romano oculto en un pueblo de Zaragoza? Tiene casi 2.000 mil años
En Aragón aún perviven vestigios de antiguas civilizaciones que permiten viajar en el tiempo sin salir del territorio. Entre ellos destacan enclaves que, pese a su discreción, albergan un patrimonio excepcional. Uno de estos rincones es Fabara, una localidad situada en el límite con Tarragona y bañada por el río Matarraña, que conserva uno de los monumentos romanos más sobresalientes del país: el Mausoleo de Lucio Emilio Lupo.
Un mausoleo romano único en España
El mausoleo, datado en el siglo II d.C., es considerado uno de los templos funerarios romanos mejor conservados de España. Se ubica a las afueras del municipio y destaca por su estructura monumental, levantada en honor al aristócrata romano que le da nombre. Presenta la forma de un pequeño templo clásico, con cuatro columnas en su fachada y un frontón de gran pureza formal.
La conservación casi íntegra del edificio —incluyendo muros, cámara funeraria y parte de la decoración original— convierte este monumento en un referente arqueológico para comprender las prácticas funerarias y la influencia arquitectónica del Imperio Romano en la península. El mausoleo está declarado Bien de Interés Cultural, lo que evidencia su relevancia dentro del patrimonio español.
Un territorio con historia más allá de Roma
El pasado de Fabara no se limita al esplendor romano. A escasos kilómetros del núcleo urbano se encuentra el yacimiento de Roquizal del Rullo, donde se han documentado restos de un antiguo poblado íbero. Este enclave permite conocer la ocupación de la zona desde la Edad del Hierro, mostrando cómo la región ya contaba con asentamientos organizados mucho antes de la llegada de Roma.
Esta superposición de culturas convierte al municipio en un punto de especial interés para arqueólogos y visitantes atraídos por la riqueza histórica del Matarraña.
Patrimonio religioso y cultural en el corazón del pueblo
El casco urbano también conserva joyas arquitectónicas como la iglesia de San Juan Bautista, un templo del siglo XIII que combina elementos góticos y románicos. Esta evolución estilística refleja la transformación cultural de la comarca a lo largo de la Edad Media.
Fabara rinde también homenaje al pintor Virgilio Albiac, natural del municipio, a través de un museo ubicado en la tercera planta del ayuntamiento, donde se expone parte de su obra.
Naturaleza y rutas para descubrir el Matarraña
Además de su patrimonio histórico, Fabara se ha convertido en punto de interés para senderistas y ciclistas. El sendero del Bajo Matarraña atraviesa el municipio y ofrece una ruta tranquila para explorar el paisaje ribereño. Por su parte, la ruta circular de Caspe, muy popular entre ciclistas, permite recorrer varios pueblos de la comarca disfrutando de parajes típicos del Aragón oriental.

