¿Sin señal? Los pueblos de Aragón donde tener cobertura es todo un lujo
En pleno siglo XXI, todavía hay pueblos en Aragón donde teletrabajar, hacer una llamada o simplemente conectarse a internet sigue siendo una misión imposible. Municipios como Calmarza (Zaragoza), Maicas y Anadón (Teruel) se encuentran entre los afectados por la falta de cobertura móvil o la deficiente calidad del acceso a internet, una situación que dificulta la vida diaria de sus habitantes y que frena el desarrollo de estas localidades.
Según datos de Aragón Open Data, aproximadamente el 5% de los núcleos poblados de la comunidad autónoma no dispone de una conexión adecuada, lo que supone una barrera para la digitalización, el acceso a la información y la comunicación con el exterior.
El problema se agrava en el caso de la cobertura fija, utilizada sobre todo por la población mayor. En casi 500 municipios, este servicio tiene una calidad catalogada como "muy mala" o "mala", con una puntuación inferior a 2 sobre 4 en los estudios de conectividad. En 258 de estos pueblos, la calidad de la señal apenas alcanza un 1 sobre 4, lo que implica que hacer o recibir llamadas puede resultar imposible en muchos momentos del día.
UN PROBLEMA QUE AFECTA A LA VIDA DIARIA Y A LA SEGURIDAD
La falta de una infraestructura de telecomunicaciones fiable no solo dificulta la implantación del teletrabajo o la digitalización de los negocios locales, sino que pone en riesgo la seguridad y la calidad de vida de la población, especialmente en zonas rurales donde la mayoría de los habitantes son personas mayores.
Para este sector de la población, la telefonía fija sigue siendo un recurso clave para mantener el contacto con sus familiares o solicitar ayuda en caso de emergencia. La imposibilidad de realizar una llamada en una situación crítica puede tener consecuencias graves, especialmente en municipios alejados de los centros de salud o sin servicios médicos de proximidad.
Eduardo Peris, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingeniería Técnica en Informática y profesor en la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia, advierte que la brecha digital se ha acentuado en los últimos años, ya que muchas compañías priorizan el desarrollo de nuevas tecnologías sin reforzar las infraestructuras básicas: "Es imprescindible garantizar el acceso a un internet de alta velocidad, porque las brechas digitales se están agrandando. En muchos casos, las empresas tecnológicas apuestan por nuevas vías de conectividad y olvidan los cimientos".
UNA SOLUCIÓN QUE REQUIERE COLABORACIÓN PÚBLICA Y PRIVADA
Los expertos coinciden en que la orografía, la dispersión geográfica y la baja densidad de población hacen que Aragón tenga un escenario más complicado que otras regiones en cuanto al despliegue de redes de telecomunicaciones. Sin embargo, la digitalización del mundo rural es clave para evitar la despoblación, atraer inversiones y garantizar que estos municipios puedan competir en igualdad de condiciones con el resto del territorio.
Para ello, Peris señala que es fundamental una colaboración más estrecha entre las administraciones públicas y las empresas privadas, que permita desarrollar infraestructuras adaptadas a las particularidades del entorno rural aragonés. Mientras tanto, cientos de pueblos siguen esperando una solución que les permita estar conectados con el resto del mundo y superar las barreras digitales que aún persisten en la comunidad.

