El fracaso de los vuelos desde Zaragoza: la 4ª ciudad de España... y el 28º aeropuerto
Zaragoza se enfrenta al reto de mejorar su conectividad aérea en un contexto complicado. O excesivamente complicado. Las decisiones estratégicas de las aerolíneas, como la decisión de Ryanair de recortar líneas en el aeropuerto zaragozano, y la reticencia de las administraciones a invertir con dinero público la captación de aerolíneas, están siendo el lastre actual del Aeropuerto de Zaragoza.
La ciudad no puede permitirse quedar atrás en la red de transporte aéreo, pero la gran incógnita sigue siendo si las partes involucradas estarán dispuestas a asumir el coste necesario para avanzar hacia un futuro más conectado.
El Aeropuerto de Zaragoza se encuentra en un momento crucial de su desarrollo. A pesar de ser la cuarta ciudad más poblada de España, su aeropuerto ocupa el puesto 28 en tráfico de pasajeros, una posición que no refleja el potencial de la capital aragonesa.
La necesidad de aumentar las conexiones internacionales es evidente, pero la pregunta sigue en el aire: ¿hasta dónde se está dispuesto a llegar para lograrlo? Desde hace un año, el Ayuntamiento de Zaragoza, el Gobierno de Aragón y Aena han estado trabajando juntos en un plan para atraer nuevas rutas y operadores. Sin embargo, poco o nada se sabe de esta estrategia.
En un principio, el objetivo era que aerolíneas como Volotea, Vueling o Ryanair establecieran bases en la ciudad y ofrecieran conexiones con destinos estratégicos como Roma, Cádiz, Fráncfort y Múnich. Hasta ahora, estos esfuerzos no han dado los resultados esperados.
Y este fracaso se suma con preocupación a la situación con Ryanair, cuya relación con Aena se ha deteriorado, lo que ha llevado a una reducción de 60.000 plazas para la campaña de verano de 2024, incluida la ciudad de Zaragoza y su aeropuerto.
El consejero de Economía del Gobierno de Zaragoza, Carlos Gimeno, ha destacado la importancia de atraer turismo internacional para beneficiar al sector hotelero, la hostelería y el comercio local. Sin embargo, reconoce que esta estrategia requiere inversiones significativas.
"La idea es tener un plan director preparado en los próximos meses y empezar a trabajar en base al comárketing (los contratos de publicidad bidireccionales en los que se promociona tanto la ciudad como la aerolínea). La idea pasa por elaborar un contrato plurianual a cinco años a partir de la campaña de verano de 2026, que se licitará y adjudicará en función de qué aerolínea es la que más destinos nos puede traer", recalcó el consejero Carlos Gimeno.
La financiación pública para atraer aerolíneas no es una práctica nueva. Ante esta situación, el equipo de la alcaldesa Natalia Chueca está trabajando en la creación de un plan director en colaboración con la DGA y Aena. Este plan tiene como objetivo identificar qué ciudades ofrecen las mejores oportunidades de conectividad y qué aerolíneas presentan las soluciones más viables.
Se busca establecer un "contrato plurianual a cinco años" que inicie en la campaña turística del verano de 2026. La clave de este acuerdo será definir cuánto se paga por pasajero y asegurar un alto retorno de la inversión.
Desde 2013, el Ayuntamiento de Zaragoza ha dejado de destinar fondos a este propósito, a diferencia del Gobierno de Aragón, que ha continuado su apoyo a través de la sociedad Promociones Aeroportuarias Aragonesas, con un presupuesto de 3,22 millones de euros.


