Los pueblos de Aragón más frescos este fin de semana para 'sobrevivir' a la ola de calor
La ola de calor que asfixia Aragón durante este segundo fin de semana de agosto llevará los termómetros a niveles sofocantes en gran parte del territorio. Sin embargo, hay pequeños oasis térmicos donde el verano se vive a otra temperatura. Algunos pueblos aragoneses, especialmente en zonas de montaña, ofrecerán máximas significativamente más suaves, ideales para escapar del bochorno.
Entre las localidades más recomendables destaca Griegos, en la Sierra de Albarracín (Teruel), considerado el pueblo más frío de España durante el verano. Allí, las máximas no superarán los 25–26 °C, y las mínimas se mantendrán por debajo de los 11 °C. Un entorno perfecto para quienes buscan dormir tapados en pleno agosto.
También en la provincia de Teruel, Camarena de la Sierra se presenta como una opción excelente. Las previsiones apuntan a máximas de entre 27 y 29 °C y mínimas cercanas a los 17 °C, todo ello acompañado de noches frescas y un entorno natural privilegiado en la comarca de Gúdar-Javalambre.
Otra alternativa interesante es Calamocha, donde las temperaturas alcanzarán los 33–34 °C, algo más suaves que los registros extremos esperados en el valle del Ebro. Esta localidad del Jiloca, conocida por sus inviernos fríos, ofrece también veranos más amables que los de otras zonas interiores.
En el norte de la comunidad, los valles del Pirineo siguen siendo un refugio habitual para huir del calor. Jaca, por ejemplo, mantendrá máximas en torno a los 34 °C, acompañadas de mínimas suaves gracias a su altitud y entorno verde. Más arriba, en el valle de Benasque o en Torla-Ordesa, la sensación térmica será aún más agradable, rara vez superando los 30 °C.
ALTITUD, MONTAÑA Y NOCHE FRESCA: LAS CLAVES
El secreto de estas temperaturas más benignas está en la altitud, la cercanía a sistemas montañosos como los Pirineos o la Sierra de Albarracín, y el tipo de vegetación y orientación del terreno. Además, algunas de estas zonas cuentan con arroyos o pozas naturales que permiten refrescarse aún más.
Así que, si este fin de semana buscas escapar del calor extremo, Aragón guarda en su interior varios rincones donde todavía es posible respirar aire fresco sin recurrir al aire acondicionado.

