¿Qué hacer si encuentras una bomba de la Guerra Civil en tu casa? El aviso de la Guardia Civil en Aragón

Al año intervienen en cerca de un centenar de casos en la Comunidad Autónoma
La Guardia Civil de Teruel retira 10 artefactos explosivos en Sarrión. - GUARDIA CIVIL
La Guardia Civil de Teruel retira 10 artefactos explosivos en Sarrión. - GUARDIA CIVIL

Encontrar una bomba de la Guerra Civil en pleno siglo XXI puede parecer algo imposible, pero en Aragón sigue ocurriendo con más frecuencia de la que se puede uno imaginar. Han pasado más de ocho décadas desde el conflicto, pero los explosivos de la guerra siguen apareciendo bajo el suelo de campos, viviendas antiguas o durante obras. El pasado 31 de octubre, apareció un proyectil de artillería en la emita de Salas, en Huesca, lo que ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de saber cómo actuar ante este tipo de descubrimientos. 

Durante las obras de restauración de esta ermita, los operarios encontraron incrustado en la cúpula un objeto metálico sospechoso. Tras alertar al 091, agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana confirmaron que se trataba de un proyectil de 75 milímetros procedente de la Guerra Civil. La zona fue acordonada y los técnicos del grupo TEDAX-NRBQ procedieron a su retirada y neutralización en el campo de tiro militar de Fornillos, donde fue destruido de forma controlada.

Este no es un caso aislado. En Aragón, y especialmente en la provincia de Teruel, los hallazgos de munición y explosivos de la contienda son relativamente frecuentes. Desde la Guardia Civil, el equipo TEDAX (encargado de la detección y desactivación de artefactos explosivos) lanza un mensaje claro a la población: no tocar ni mover bajo ningún concepto estos objetos.

¿QUÉ HACER SI SE LO ENCUENTRAN?

"No tocarlo, intentar quedarse con la ubicación y pasar aviso a la Guardia Civil. Pero fundamentalmente no tocarlo y no moverlo", explica un agente del equipo TEDAX de la Guardia Civil en Aragón. "Una vez está dado el aviso, nosotros ya nos hacemos cargo para su destrucción".

El protocolo, una vez recibido el aviso, está perfectamente establecido. "Nos presentamos, identificamos qué proyectil es y procedemos. Si vemos que podemos moverlo, lo trasladamos a un sitio más seguro, si no, en el lugar, con las precauciones y el apoyo de otras unidades para acordonar la zona, lo destruimos mediante una explosión controlada", detalla el especialista.

La experiencia del equipo en Aragón les permite conocer bien las zonas donde estos hallazgos son más habituales. "Trabajamos todo Aragón, pero sobre todo Teruel. Es la provincia que más trabajo da, especialmente en zonas como Sarrión, Burla de Verde o Monreal del Campo, donde se encuentran bastantes proyectiles", señala.

UN CENTENAR DE INTERVENCIONES

Los artefactos que suelen aparecer son: proyectiles de artillería, granadas de mortero, granadas de mano o bombas de aviación, todos ellos procedentes del material empleado durante la Guerra Civil. "Al año acabamos interviniendo en cerca de un centenar de casos en Aragón", apunta el agente, que destaca que la mayoría de los hallazgos se producen durante obras, trabajos agrícolas o labores de restauración en zonas rurales.

Según los datos de la Guardia Civil, solo en lo que va de año, la provincia de Teruel concentra el mayor número de actuaciones, con 31 proyectiles de artillería, 18 granadas de mano y otras 18 granadas de mortero localizadas y neutralizadas. En Zaragoza, los especialistas han intervenido en la retirada de 15 proyectiles de artillería, una bomba de aviación, dos espoletas, dos granadas de fusil, cuatro de mano y once de mortero. Por su parte, en Huesca se contabilizan ocho proyectiles de artillería, diez granadas de mano y siete de mortero.

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