En 1808 resistió a las bombas y así lo celebró Zaragoza cien años después
En 1908, Zaragoza conmemoró el primer centenario de los Sitios, los asedios sufridos durante la Guerra de la Independencia española en 1808 y 1809. Aquella celebración, organizada por la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País y la burguesía local, transformó la ciudad tanto en el plano simbólico como en el urbanístico.
El impulso inicial se remonta a 1902, cuando se constituyó la Junta del I Centenario de los Sitios de Zaragoza, encargada de preparar los actos conmemorativos. Sin embargo, no fue hasta 1907 cuando la iniciativa tomó fuerza. El rey Alfonso XIII aprobó una subvención de 2.500.000 pesetas para financiar los eventos y obras vinculadas a la efeméride.
El objetivo no era únicamente recordar la resistencia heroica frente a las tropas napoleónicas, sino aprovechar el aniversario para proyectar a Zaragoza como una ciudad moderna, industrial y abierta al mundo.
La Exposición Hispano-Francesa de 1908
El acto central del centenario fue la Exposición Hispano-Francesa, inaugurada el 1 de mayo de 1908 en los terrenos de la antigua Huerta de Santa Engracia, donde hoy se encuentra la Plaza de los Sitios. El arquitecto Ricardo Magdalena diseñó los principales pabellones de la muestra, entre ellos el edificio neorrenacentista que hoy alberga el Museo Provincial de Zaragoza.
La exposición, de carácter internacional, contó con secciones dedicadas a la industria, la agricultura, la sanidad, las artes, la ciencia y el turismo. También incluyó un pabellón francés, concebido como un gesto de reconciliación tras las guerras napoleónicas.
A lo largo de los meses de funcionamiento, la muestra atrajo a más de medio millón de visitantes y finalizó con un balance económico positivo.
La celebración tuvo además un profundo impacto urbanístico: la zona de la huerta fue urbanizada y se consolidó un nuevo barrio en torno a la actual Plaza de los Sitios, que conserva la disposición original del recinto expositivo.
Monumento, congresos y medalla conmemorativa
Además de la exposición, la ciudad acogió numerosos actos paralelos. Se celebraron congresos de carácter agrícola, turístico, artístico e histórico, todos ellos vinculados a la memoria del centenario.
El 9 de julio de 1908, mediante Real Decreto, se creó la medalla conmemorativa del Primer Centenario de los Sitios de Zaragoza, destinada a reconocer la participación en los actos oficiales.
Uno de los momentos más destacados fue el descubrimiento del Monumento a los Sitios, obra del escultor Agustín Querol, inaugurado el 28 de octubre de 1908. Esta escultura monumental, ubicada en el centro de la Plaza de los Sitios, simboliza la resistencia de la ciudad y se convirtió en uno de los iconos más reconocibles de Zaragoza.
Un homenaje que marcó una época
El centenario de 1908 fue más que una conmemoración histórica. Representó la entrada de Zaragoza en la modernidad. La ciudad aprovechó la efeméride para mostrar su capacidad industrial, cultural y económica, al tiempo que preservaba la memoria de su pasado heroico.
El legado de aquel año sigue visible más de un siglo después: los edificios levantados para la exposición, el Monumento a los Sitios y la configuración urbana de su entorno continúan siendo parte esencial del paisaje zaragozano y de su identidad colectiva.
Aquel 1908 quedó grabado como el momento en que Zaragoza honró su historia mirando decididamente hacia el futuro.