¿Por qué ocurrió el fracaso en las oposiciones de Educación en Aragón? Se barajan otras opciones
Numerosos suspensos en las oposiciones de Educación en Aragón dejarán plazas vacantes, según CSIF, que exige una reforma del sistema ante el déficit docente y la falta de transparencia en el proceso.
El sistema actual de oposiciones para profesores de Secundaria y Formación Profesional en Aragón vuelve a quedar en entredicho. Así lo denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que advierte de que muchas de las plazas convocadas este 2024 quedarán vacantes debido al elevado número de suspensos registrado en las pruebas celebradas el pasado 20 de junio. Aunque los resultados oficiales no se harán públicos hasta el 18 de julio, las cifras provisionales que maneja el sindicato reflejan un panorama desolador.
En Lengua y Literatura, solo han superado el examen 48 aspirantes para 89 plazas. En Física y Química, 31 aprobados para 45. En Matemáticas, la situación es aún más crítica: solo 31 personas han logrado aprobar frente a las 80 plazas disponibles. En especialidades más técnicas como Mantenimiento de Vehículos, únicamente una persona ha aprobado de las 11 plazas ofertadas. En el caso de Francés en la Escuela Oficial de Idiomas, 9 aspirantes han superado la prueba para 14 plazas.
Desde CSIF consideran que estos resultados vuelven a evidenciar el "fracaso palpable del sistema actual de oposiciones", ya cuestionado en la convocatoria del año pasado. “No hay temarios oficiales ni criterios claros de evaluación, lo que genera inseguridad jurídica tanto para opositores como para los miembros de los tribunales”, denuncia Gema Tomás, responsable de Educación de CSIF Aragón.
Ante este escenario, el sindicato propone una reforma profunda del sistema. Entre las medidas planteadas está la sustitución de la primera prueba por un examen tipo test, que consideran más objetivo y fácil de corregir, así como la actualización de los temarios y la publicación previa de las rúbricas de corrección completas. Para llevar a cabo estos cambios, CSIF recuerda que es necesario modificar el decreto estatal de 2007 que regula actualmente los procesos selectivos.
Además de los problemas estructurales del sistema, desde CSIF también critican las condiciones en las que se realizaron las pruebas. “Las altas temperaturas en las aulas superaban los 27 grados que marca la normativa de seguridad laboral. Opositores y tribunales trabajaron en condiciones poco dignas y con un alto nivel de estrés”, señala Tomás, que reclama a la Consejería de Educación de Aragón una mejora en las infraestructuras utilizadas para los exámenes.
La denuncia de CSIF se suma a la que ya trasladó esta semana CCOO, otro sindicato que también ha constatado, a través de sus afiliados, la alta tasa de suspensos y el riesgo de que numerosas plazas queden sin cubrir.
El problema no es menor: Aragón arrastra un déficit de docentes, especialmente en materias clave como Matemáticas o Lengua Castellana y Literatura, lo que agrava aún más el impacto del fracaso en estas oposiciones. A falta de conocer los datos definitivos, el debate sobre el modelo de acceso a la función docente vuelve a abrirse con fuerza. Mientras tanto, las aulas aragonesas podrían arrancar el próximo curso con docentes insuficientes para cubrir todas las necesidades educativas.

