Reabre la carretera del cañón de Añisclo: la impresionante joya natural de Aragón

Discurre por uno de los lugares más espectaculares del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Cañón de Añisclo. / Turismo Aragón
Cañón de Añisclo. / Turismo Aragón

La carretera HU-631, que atraviesa el Cañón de Añisclo en el Pirineo aragonés, ha sido reabierta al tráfico este miércoles, según ha comunicado el Gobierno de Aragón. La reapertura estaba prevista para las 11:00 de la mañana y pone fin al cierre iniciado el pasado mes de septiembre con motivo del inicio de la campaña de vialidad invernal.

La HU-631 es una carretera de titularidad autonómica que discurre por uno de los enclaves más espectaculares del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Su cierre afecta de forma directa tanto a la movilidad de los residentes de núcleos como Vió y Puértolas como al sector turístico de la comarca del Sobrarbe, para el que esta vía representa una conexión fundamental.

Vecinos de estas localidades habían mostrado en los últimos días su descontento ante la falta de confirmación oficial sobre la reapertura, ya que esperaban que la carretera estuviera operativa a partir del 1 de abril. La Dirección General de Carreteras del Gobierno autonómico ha atribuido el retraso a las lluvias registradas recientemente, que dificultaron los trabajos previos necesarios para garantizar la seguridad en el trazado.

La reapertura se produce justo antes del inicio de las vacaciones de Semana Santa, un periodo en el que tradicionalmente aumenta la afluencia de visitantes a esta zona del Pirineo. No obstante, persisten las dudas entre la población local respecto a la continuidad del servicio. El hecho de que la HU-631 no cuente con un mantenimiento específico durante el invierno y que el riesgo de desprendimientos en la zona sea elevado, alimenta el temor de que la vía vuelva a cerrarse tras la Semana de Pascua.

El historial de interrupciones en esta carretera es amplio. En los últimos años, los cierres han sido frecuentes. En 2023, por ejemplo, la vía solo estuvo abierta durante el mes de agosto. En 2022, un desprendimiento obligó a clausurarla y no se volvió a permitir el paso hasta 285 días después. Incluso hubo años, como 2017 y 2018, en los que permaneció completamente cerrada debido al peligro de derrumbe en uno de los túneles del recorrido.

Esta situación ha tenido consecuencias directas sobre el turismo en el entorno del Cañón de Añisclo, que forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Aunque este sector del parque era el tercero más visitado, en los últimos años ha sufrido un descenso considerable en el número de visitantes. Se estima que ha pasado de recibir en torno a 140.000 personas al año a una cifra que apenas alcanza la mitad, lo que ha supuesto un impacto negativo para la economía local, especialmente para los negocios vinculados al turismo rural y de naturaleza.

La reapertura de la HU-631 supone, por tanto, un alivio temporal para los vecinos y empresarios de la zona. Sin embargo, la falta de una solución estructural que garantice el mantenimiento regular y la seguridad de esta carretera sigue siendo motivo de preocupación. La necesidad de una planificación a largo plazo para asegurar la accesibilidad al Cañón de Añisclo es una demanda recurrente entre los habitantes de la comarca y los defensores del desarrollo sostenible del territorio.

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