El riesgo de que caigan las milmillonarias inversiones anunciadas en Aragón: no hay energía asegurada
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha reclamado este martes al Ejecutivo central una mayor inversión en la red de transporte de energía, clave para garantizar la llegada de grandes centros de datos a la comunidad. Azcón ha advertido de que, sin un refuerzo en la infraestructura energética, Aragón corre el riesgo de perder inversiones millonarias de gigantes tecnológicos que ya han puesto sus ojos en la región.
El mandatario autonómico ha lanzado esta petición en el marco de la inauguración del Salón Internacional del Agua y el Riego (SMAGUA), celebrado en Feria de Zaragoza, donde ha coincidido con la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen. En este encuentro, ha insistido en que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico debe dar prioridad a estos proyectos energéticos para evitar que las empresas busquen otras ubicaciones.
Azcón ha remarcado que, en los próximos meses, desde el Ejecutivo autonómico trasladarán al Gobierno central un listado detallado de las inversiones en juego, que suman miles de millones de euros. "El Ministerio tiene que escuchar estas propuestas y actuar en consecuencia", ha declarado el presidente aragonés, subrayando la necesidad de que el Gobierno de España actúe con rapidez para no desaprovechar esta oportunidad única.
LA COMPETENCIA POR LOS CENTROS DE DATOS SE INTENSIFICA
Aragón se ha posicionado en los últimos años como un hub estratégico para la implantación de centros de datos y proyectos tecnológicos. Su ubicación, el acceso a energías renovables y la estabilidad climática la convierten en un enclave atractivo para empresas del sector. No obstante, Azcón ha advertido de que sin energía suficiente, estos proyectos no podrán materializarse.
"La inversión en la red de transporte de energía tiene que ser una de las prioridades del Gobierno de España", ha afirmado. Según el presidente, si no se refuerzan las infraestructuras energéticas, muchas de las inversiones anunciadas podrían quedar en el aire. En este sentido, ha instado a las administraciones a trabajar conjuntamente para garantizar que las grandes tecnológicas puedan operar sin restricciones energéticas.
Uno de los ejemplos más recientes de este auge tecnológico en Aragón es la inversión de Microsoft, que ha anunciado la construcción de un tercer centro de datos en Zaragoza, con un presupuesto que rondará los 3.000 millones de euros. Se trata de un movimiento que refuerza el papel de la comunidad como referencia en la industria digital.
Sin embargo, el presidente ha advertido que "las grandes tecnológicas no esperan" y que cada día que pasa sin avances en la red de transporte de energía es una oportunidad perdida. Sectores estratégicos como la inteligencia artificial o la computación en la nube requieren infraestructuras eficientes y rápidas, por lo que la competencia con otras regiones de España y Europa es cada vez mayor.
Azcón ha querido tranquilizar a la ciudadanía asegurando que, por el momento, ninguna de las inversiones previstas en Aragón está en peligro. No obstante, ha recordado que "todas las empresas tecnológicas quieren que las obras empiecen mañana", por lo que ha insistido en la necesidad de agilizar trámites administrativos y garantizar seguridad jurídica en los concursos de energía.
UN MODELO ECONÓMICO EN PLENA TRANSFORMACIÓN
El crecimiento del sector tecnológico en Aragón no es casualidad. En los últimos años, la comunidad ha consolidado un modelo de desarrollo basado en la atracción de empresas digitales y de innovación. El bajo coste energético, unido a la conectividad con grandes núcleos urbanos, ha situado a Zaragoza y su entorno en una posición privilegiada para competir con otros polos tecnológicos de España y Europa.
Sin embargo, el éxito de este modelo depende en gran medida de la capacidad de adaptar las infraestructuras energéticas a las nuevas necesidades. Aragón cuenta con una de las mayores producciones de energía renovable del país, pero necesita una mejor distribución para garantizar que los grandes proyectos industriales puedan desarrollarse sin limitaciones.
El reto ahora es doble: por un lado, el Gobierno de España debe acelerar las inversiones en la red eléctrica, y por otro, la administración autonómica debe seguir promoviendo un ecosistema atractivo para las empresas tecnológicas. La competencia es feroz y, como ha señalado Azcón, "cada día que pasa sin avances es una oportunidad perdida".

