El sendero circular con el que podrás ver las mejores vistas del Prepirineo

Tiene una distancia de 2,92 kilómetros y un desnivel acumulado de 140 metros, esta ruta no presenta grandes dificultades
Vistas del pueblo de Agüero y sus mallos. / Turismo Aragón
Vistas del pueblo de Agüero y sus mallos. / Turismo Aragón

El senderismo se ha convertido en una de las actividades más populares para quienes buscan desconectar de la rutina y adentrarse en plena naturaleza. Ya sea por su capacidad para mejorar la salud física o por la oportunidad de explorar paisajes únicos, cada vez más personas se animan a recorrer rutas que les permitan disfrutar de la tranquilidad y belleza del entorno natural. En España, las rutas de senderismo son muy variadas, desde los senderos costeros hasta los de montaña, y cada una de ellas ofrece una experiencia distinta que vale la pena descubrir.

En pleno Prepirineo, se encuentra una ruta circular, que ubicada en la localidad de Agüero, ofrece a los senderistas la oportunidad de conocer una de las formaciones geológicas más imponentes de Aragón: los Mallos de Agüero. Con sus enormes paredes verticales, estos mallos son una de las imágenes más representativas de esta zona oscense. 

La ruta circular que rodea los Mallos de Agüero tiene una distancia de 2,92 kilómetros y un desnivel acumulado de 140 metros, esta ruta no presenta grandes dificultades, por lo que es ideal para personas de todas las edades y niveles de experiencia. El recorrido se encuentra perfectamente señalizado, lo que facilita la orientación de los senderistas durante todo el trayecto.

El punto de inicio se sitúa en la parte alta del municipio de Agüero, donde se puede aparcar sin problema. Desde aquí, el sendero asciende gradualmente hacia el Collado de Pedro, el punto más alto de la ruta, a 849 metros de altitud. A lo largo de este tramo, se pueden contemplar los mallos que se alzan ante el senderista, que crean un espectáculo visual que no dejará indiferente a nadie. Esta formación geológica, con sus paredes rocosas y escarpadas, se ha convertido en un icono de la zona y es uno de los principales atractivos de la ruta.

UN ENTORNO NATURAL IMPONENTE

El recorrido no solo es interesante por su geografía, sino también por la fauna que habita la zona. A lo largo del sendero, es común ver buitres leonados, que suelen sobrevolar los acantilados de los mallos en busca de alimento. Este tipo de aves rapaces, que encuentran en la zona su hábitat natural, añaden un atractivo adicional al recorrido, convirtiendo la ruta en una experiencia completa para los amantes de la naturaleza. Además, el paisaje varía a medida que se avanza por el sendero, ofreciendo diferentes perspectivas de los mallos y sus alrededores.

Uno de los puntos más destacables de la ruta es la Peña Sola, una gran formación rocosa que se separa del resto de los mallos. Esta enorme roca se erige en solitario, creando una silueta que se recorta contra el horizonte y ofrece una vista impresionante desde cualquier ángulo. 

EL RECORRIDO

La ruta sigue un recorrido circular que permite rodear los mallos desde diversos ángulos, ofreciendo en cada tramo vistas únicas. Tras alcanzar el Collado de Pedro, el sendero comienza un descenso progresivo por la cara oeste de los mallos. Esta parte del trayecto es especialmente interesante, ya que ofrece una panorámica espectacular de las formaciones rocosas y permite disfrutar de las vistas más abiertas del paisaje circundante.

El descenso es moderadamente empinado en algunas zonas, pero se encuentra bien habilitado, con escaleras de piedra que facilitan la bajada. Aunque el recorrido es cómodo en su mayoría, se recomienda no caminar por las sendas más empinadas y optar por las escaleras, ya que esto garantizará una mayor seguridad. El sendero continúa por un terreno más plano hacia la parte sur de los mallos, y finalmente regresa al punto de inicio, completando el recorrido circular.

Es importante tener en cuenta algunas recomendaciones para disfrutar de la ruta de manera óptima. Debido a la falta de sombra en varias zonas del trayecto, se recomienda evitar la ruta durante las horas de mayor calor en los meses de verano.

Uno de los grandes atractivos de esta ruta es su accesibilidad. La distancia relativamente corta, la señalización clara y la falta de grandes dificultades hacen que la ruta sea ideal para personas de todas las edades. La duración estimada de la ruta, sin paradas, es de aproximadamente una hora y diez minutos. Además, su proximidad a la localidad de Agüero permite combinar la ruta con una visita a este pueblo, conocido por su arquitectura tradicional y su entorno natural.

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