El modo vacaciones de Sánchez reabre el runrún en el Pirineo: ¿Cerler otra vez?
Pedro Sánchez ha vuelto a hacer lo que ya es casi una tradición política navideña: desaparecer de la agenda pública durante dos semanas justo después de cerrar el año político. Desde este miércoles, tras su videoconferencia con las tropas españolas desplegadas en misiones internacionales, el presidente del Gobierno no tiene actos oficiales previstos hasta el próximo 6 de enero, cuando reaparecerá en la Pascua Militar presidida por el Rey.
La pregunta, recurrente cada Navidad, vuelve a sobrevolar Moncloa y los mentideros políticos: ¿dónde pasará Sánchez sus vacaciones y si volverá a pisar Cerler, en el Pirineo aragonés?
Silencio oficial y una costumbre conocida
Desde el Palacio de la Moncloa mantienen la misma línea de siempre: no se informa sobre la agenda privada ni los desplazamientos personales del presidente, alegando motivos de seguridad. Tampoco se confirma si Sánchez se alojará en la residencia oficial de La Mareta, en Lanzarote, una posibilidad habitual en anteriores descansos.
Sin embargo, el patrón de los últimos años permite trazar un mapa bastante fiable de sus preferencias. Sánchez combina habitualmente descansos en Canarias con escapadas a la montaña, donde practica esquí y bicicleta de montaña, dos de sus aficiones más conocidas, que comparte con su esposa, Begoña Gómez.
Cerler, una visita que dejó huella política
En 2024, Sánchez eligió la estación de Cerler, la más alta del Pirineo aragonés, para una de sus escapadas navideñas. La visita no pasó desapercibida: el presidente fue visto esquiando en una comunidad autónoma que, paradójicamente, se ha convertido en uno de los territorios más complicados para el PSOE.
La incógnita ahora es si repetirá destino. Aragón se encuentra en plena precampaña electoral, con elecciones autonómicas previstas para el 8 de febrero, y con un panorama muy poco favorable para los socialistas. Todas las encuestas otorgan una clara ventaja al presidente autonómico, Jorge Azcón, mientras que la candidata del PSOE, Pilar Alegría, parte en clara desventaja.
Una nueva aparición de Sánchez en Cerler tendría inevitablemente lectura política, aunque no participara en ningún acto oficial.
Vacaciones adelantadas y balance exprés
Lo que sí es un hecho es que Sánchez ha adelantado como nunca el cierre político del año. En ejercicios anteriores, el presidente ofrecía su rueda de prensa de balance entre el 27 y el 29 de diciembre. Este año lo hizo el 15 de diciembre, evitando comparecer tras el mal resultado del PSOE en las elecciones extremeñas, que ya entonces anticipaban todas las encuestas salvo el CIS.
Desde entonces, su actividad pública se ha reducido al mínimo imprescindible: una breve declaración institucional para anunciar cambios en el Gobierno —con Elma Saiz como nueva portavoz y Milagros Tolón como ministra de Educación— y poco más.
Las vacaciones llegan con asuntos incómodos pendientes. El PSOE sigue digiriendo el golpe electoral en Extremadura, mientras crecen las voces críticas dentro del partido. Figuras históricas como Jordi Sevilla han reclamado una rectificación ideológica, y dirigentes como Juan Carlos Rodríguez Ibarra han agitado el debate sobre pactos y estrategias frente a Vox.




