Esta es la herramienta de trabajo que más se descuida y una de las más importantes para la salud laboral
La mayoría de los trabajos que se nos puedan ocurrir se llevan a cabo detrás de una pantalla, lo que implica que un tercio de nuestro día lo pasamos sentados en una silla. Ya sea en una oficina o mediante teletrabajo en casa, la silla es una de las principales herramientas de trabajo y, sin embargo, a la que menos atención se presta.
El covid puso de manifiesto la necesidad de contar con un espacio más preparado para poder teletrabajar en casa, por lo que muchas personas empezaron a prestar atención a detalles como la silla, la mesa o la iluminación. En el caso de las oficinas se ve otra casuística, y es que el modelo de silla suele estar estandarizado. ¿Cuál es el problema? Que no todas las personas tienen las mismas estructuras corporales, por lo que una misma silla no vale para todos los casos.
Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se celebra cada 28 de abril, la conversación sobre bienestar profesional adquiere una relevancia especial que va más allá de los grandes riesgos para centrarse también en los hábitos cotidianos. En ese marco, Sillería Aragonesa pone el foco en un aspecto muchas veces pasado por alto: “La salud laboral también empieza por cómo nos sentamos y trabajamos cada día”, apunta María José Yuste, gerente de la empresa aragonesa.
Desde su espacio en Miguel Servet, 51, la compañía aragonesa —con trayectoria desde 1970— refuerza su posicionamiento como fabricante y especialista en mobiliario profesional, aportando una visión práctica basada en décadas de experiencia.
El enfoque de la empresa pasa por entender el mobiliario como un elemento que influye directamente en el rendimiento diario. “Una silla de trabajo no es solo ‘algo para sentarse’. Es una herramienta diaria de salud, de bienestar y también de productividad”, añade Yuste. En un ambiente laboral dominado por el uso intensivo de pantallas, "una buena silla ayuda a trabajar con más energía, más atención y menos molestias”, añade.
Uno de los principales mensajes que trasladan con motivo de esta fecha es la importancia de evitar soluciones estándar, ya que “no hay una silla para todos”. Cada perfil requiere un análisis específico, teniendo en cuenta factores como el uso, el entorno o la fisionomía. "Por eso hay que venir, sentarse, probar y dejarse asesorar, ya que comprar una silla sin probarla es como comprar unos zapatos sin ponérselos”, comenta la propietaria.
UNA GRAN EXPOSICIÓN SOLO DURANTE EL MES DE MAYO
Sillería Aragonesa ha puesto en marcha una exposición especial durante un mes en su tienda de Miguel Servet, 51. La propuesta busca acercar al cliente a una experiencia práctica en la que pueda comparar diferentes opciones y recibir orientación profesional. “La idea es que cualquier persona pueda venir, probar distintos modelos, sentarse, regularlos, comparar y entender qué necesita realmente”, apuntan. Todo ello acompañado de promociones exclusivas en modelos seleccionados. “No vendemos solo sillas: asesoramos a personas”.
El valor diferencial de la compañía se apoya, además, en su condición de fabricante, lo que le permite tener un conocimiento profundo del producto y de su comportamiento en el uso real. “Somos fabricantes, y eso nos permite entender el producto desde dentro”. Esta capacidad facilita adaptar soluciones tanto a particulares como a empresas o centros educativos.
El cambio en los hábitos laborales ha reforzado la importancia de estos aspectos. “Al principio parece algo menor, pero cuando eso se repite durante meses, el cuerpo lo nota.” Situaciones como el teletrabajo han puesto de manifiesto la necesidad de contar con un entorno adecuado en casa. De ahí que la inversión en este tipo de mobiliario se plantee como una decisión estratégica a medio y largo plazo: “invertir en una buena silla y una buena mesa no es un capricho. Es una inversión en salud, concentración y calidad de vida”.
A nivel práctico, desde la compañía recuerdan tres claves básicas para mejorar el puesto de trabajo: “Primero, que la espalda esté bien apoyada, especialmente la zona lumbar. Segundo, que los pies apoyen bien en el suelo o en un reposapiés, sin quedar colgando. Y tercero, que la mesa y los brazos estén a una altura cómoda, evitando hombros elevados o posturas forzadas.”
Para seguir concienciando de la necesidad de mejorar la ergonomía en el entorno laboral, Sillería Aragonesa mantendrá la mayor exposición que se ha hecho en Aragón durante todo el mes de mayo, porque como apunta Yuste, “la ergonomía no es un lujo; es prevención, salud y bienestar diario".