Es la cuna del tiro de barra y tiene una 'ruta de la fertilidad': esta pegado a Huesca
Desde piedras rodeadas de leyendas y misticismo hasta monumentos del medievo
A escasos kilómetros de Huesca capital se encuentra el entrañable pueblo de Argavieso, una pequeña localidad del Somontano con una riqueza patrimonial y cultural que sorprende a quienes deciden adentrarse en sus calles. Más allá de su escaso tamaño, este pueblo encierra una historia milenaria, ligada a la antigua vía romana Osca-ilerda, al misticismo de los ritos de fertilidad paganos y al orgullo de haber sido la cuna del tradicional tiro de barra en Aragón.
UNA RUTA ÚNICA EN EL MUNDO, EN ARGAVIESO
Pocas cosas llaman tanto la atención para aquellos turistas que deciden hacer una visita a Argavieso como la 'Ruta de las piedras fecundantes'. Es un recorrido que conecta la localidad con otros pueblos cercanos como Piracés, Fañanás, Ibieca o Sesa. Estas piedras, que parecen esculturas, son grandes formaciones de arenisca y, durante años, han sido lugares de culto y de celebración de ritos relacionados con la fertilidad.
Desde hace miles de años, en el Neolítico, mujeres con problemas para concebir visitaban estas grandes rocas de Argavieso con la esperanza de quedar embarazadas. La Peña Mora, en los alrededores de Argavieso, es uno de los enclaves más visitados de esta ruta, envuelta en leyendas y cargada de simbolismo ancestral.
No existe una ruta similar en todo el mundo, lo que ha provocado que el interés turístico y antropológico por estas piedras fecundantes se haya mantenido a lo largo de los años.
TIRO DE BARRA, TODO UN ORGULLO PARA ARGAVIESO
Aunque en la actualidad sea una disciplina casi en desuso, el tiro de barra fue durante cientos de años un deporte muy popular (sobre en las zonas más rurales de Aragón). Argavieso no solo participó en esta tradición, sino que fue su creador. Se conservan referencias documentales que sitúan Argavieso como uno de los primeros pueblos donde se celebró una gran competición de tiro de barra, data del 1450, cuando el lugar estaba habitado por moriscos bajo la tutela del caballero cristiano Juan de Guerra.
Por aquel entonces, esta prueba de fuerza era conocida como 'tiro de reja', ya que consistía en lanzar lo más lejos posible una barra metálica (originalmente una reja de arado). Suponía y supone a día de hoy una demostración de fuerza. Lo más llamativo es que localidades con gran tradición en esta disciplina, como lo es Calatorao (provincia de Zaragoza), reconocen a Argavieso como el lugar donde todo empezó.
PATRIMONIO EN RUINAS Y RESTAURACIONES DEL PUEBLO
Pese a su escaso tamaño (112 habitantes y una superficie de 9,70 km²), Argavieso conserva un patrimonio arquitectónico muy interesante. El más imponente es el castillo-palacio de los Gurrea, asentado sobre un promontorio rocoso al oeste de la localidad. Aunque por fuera esta notablemente deteriorado, por dentro alberga un patio renacentista del s.XVI precioso, muy recomendable para hacer una visita.
En el extremo opuesto se alza la Iglesia parroquial de la Natividad, construida entre los siglos XVIII y XIX. Recientemente restaurada, destacando zonas como una bóveda de lunetos y una capilla elíptica con pechinas, la cual guarda piezas de orfebrería de un alto valor artístico.
CÓMO LLEGAR A ARGAVIESO
- Desde Huesca, Aragavieso está literalmente al lado, a escasos 20 minutos por la A-1217.
- Desde Zaragoza, el trayecto en coche dura alrededor de una hora por la A-23 y la A-1217.


