UGT Aragón alerta: la explotación laboral se dispara un 77% en un año
La explotación laboral sigue creciendo en Aragón. Así lo refleja el último informe elaborado por UGT Aragón, que ha detectado 85 casos en lo que va de año, 37 más que en 2024, lo que supone un aumento cercano al 80%. La mayoría de las víctimas se concentran en el empleo doméstico y los cuidados, un sector marcado por la precariedad y la invisibilidad.
El estudio, presentado este jueves por la secretaria de Formación y Empleo de UGT Aragón, Pura Huerta, y el responsable del Departamento de Migraciones, Antonio Ranera, dibuja un perfil de víctima que se repite con frecuencia: mujeres jóvenes procedentes de América Latina, en situación irregular y empleadas sin contrato, muchas veces en hogares donde realizan tareas de limpieza y atención a personas mayores.
Precariedad, abuso y miedo a denunciar
“Estamos ante una realidad que se repite machaconamente año tras año”, lamentó Ranera, quien subrayó que la explotación se manifiesta en largas jornadas laborales, salarios por debajo de lo estipulado, ausencia de prevención de riesgos y, en algunos casos, trato vejatorio e incluso agresiones.
El responsable sindical explicó que muchas víctimas no denuncian “por miedo a perder su único sustento” o por desconocimiento de los recursos de apoyo. Esa falta de denuncia, añadió, “hace que buena parte de los casos se desarrollen de forma opaca, en la sombra”.
El informe incluye el testimonio de una trabajadora doméstica en situación irregular que, tras enfermar, decidió denunciar al empleador que la explotaba. “Llevo ocho meses sin trabajar. Es como si la denuncia me hubiese cerrado todas las puertas”, relató la mujer, cuyo caso el sindicato mantiene en el anonimato.
Un problema estructural en crecimiento
UGT Aragón advierte de que este repunte no es un hecho aislado, sino que forma parte de un contexto global de incremento de la explotación laboral. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay cerca de 50 millones de personas víctimas del trabajo forzoso o los matrimonios forzados, mientras que en España los casos identificados se han multiplicado por tres entre 2019 y 2023, según datos del Ministerio del Interior.
En Aragón, Ranera atribuye parte del aumento al “efecto afloramiento” derivado de la reforma del Reglamento de Extranjería, que reduce de tres a dos años el plazo para regularizar la situación de las personas migrantes. “Hay más denuncias porque hay más confianza en poder salir de la irregularidad”, explicó.
Entre las causas estructurales de la explotación, UGT señala la desigualdad social, la falta de políticas públicas de cuidados, la inaccesibilidad de la vivienda y la escasez de mecanismos de protección. “Todo esto obliga a muchas personas a aceptar cualquier trabajo, en cualquier condición”, resumió Ranera.
El empleo doméstico, el epicentro del problema
El informe del sindicato revela que el 70% de los casos detectados se concentran en el empleo doméstico, seguido por la hostelería, el transporte de mercancías y la reforma de viviendas, que en conjunto suman el 85% de las denuncias.
UGT denuncia que las carencias del sistema público de cuidados en España se están cubriendo con empleo doméstico precario y sin derechos. “Se dedica solo el 0,8% del PIB al cuidado de personas dependientes, la mitad que la media europea”, explicó Ranera, lo que convierte a España en el país con el 34% del empleo doméstico de toda la Unión Europea.
“El modelo de cuidados se sostiene sobre los hombros de mujeres migrantes sin contrato, sin seguridad y sin voz”, denunció el dirigente sindical, que calificó la situación como un “fracaso colectivo” de las políticas sociales.

