Lo que hay detrás de la mega inversión de Florentino Pérez y Benbros en Aragón: usará un 98% menos de agua

La inversión, superior a 1.200 millones de euros, y la generación prevista de 2.475 empleos.

La aprobación inicial del Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) para el macrocentro de datos que ACS y Benbros Energy impulsan en La Puebla de Alfindén ha desvelado un conjunto de cifras destinadas a reordenar el mapa económico y tecnológico de Aragón.

La inversión, superior a 1.200 millones de euros, y la generación prevista de 2.475 empleos —entre directos, indirectos e inducidos— dibujan ya uno de los desarrollos industriales más ambiciosos de la comunidad. A ello se suma una huella fiscal calculada en 144 millones de euros durante los próximos diez años.

Pero más allá del impacto económico, la letra pequeña del PIGA arroja datos hasta ahora desconocidos sobre un aspecto clave para cualquier instalación de estas características: el consumo de agua. Y es ahí donde aparece la auténtica singularidad del proyecto.

Una tecnología que reduce el 98% del agua prevista

El campus tecnológico promovido por ACS DC Infra La Puebla SL prescindirá de un consumo permanente de agua gracias a la elección de un sistema de refrigeración de circuito cerrado. Un modelo aún minoritario en España que ya marca la tendencia de los grandes operadores internacionales.

La decisión técnica implica que el centro de datos consumirá únicamente 9,31 metros cúbicos diarios, una cifra que representa solo el 1,9% del caudal recogido en el Plan Parcial aprobado por el Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén y el Gobierno de Aragón. La reducción es drástica: un 98% menos de agua de la prevista inicialmente. En un contexto de creciente tensión hídrica en la cuenca del Ebro, la elección del sistema no es menor.

No obstante, el primer año sí registrará un consumo extraordinario debido al llenado inicial de los circuitos de climatización, que requerirá 1.200 metros cúbicos repartidos en cinco cargas parciales cada 3,5 meses. A ello se suman 385 metros cúbicos adicionales para la puesta en marcha de los tanques contra incendios.

En total: 1.585 metros cúbicos en el primer ejercicio, una cifra que contrasta con el volumen anual de consumo del municipio, en torno al millón de metros cúbicos.

Un nuevo depósito de regulación y una red hídrica rediseñada

El proyecto obligará a ejecutar un nuevo depósito de regulación de 6.000 metros cúbicos, ubicado en el noroeste del ámbito de actuación. Este equipamiento sustituirá al depósito actual —fuera de ordenación y próximo a demolerse— y se conectará con el principal depósito municipal para garantizar el abastecimiento del polígono.

La red de saneamiento de aguas fecales enlazará con la infraestructura existente a través del barranco de Las Casas, bajo la A-2. En cuanto a las aguas pluviales, el esquema incluye un recorrido por gravedad hacia el suroeste, un sistema de pretratamiento y una balsa de laminación encargada de regular los caudales punta.

Desde ahí, el agua se impulsará a una segunda balsa en el sector este, y finalmente el vertido controlado se realizará de acuerdo con los criterios de la Confederación Hidrográfica del Ebro.

La otra clave del proyecto: la energía

El campus contará con 150 MW de potencia eléctrica a 400 kV, lo que se traduce en 100 MW de potencia IT aproximadamente. La capacidad ya está otorgada por Red Eléctrica de España desde septiembre de 2024.

Sin embargo, el dato sorprendente no está en la cifra total, sino en la potencia realmente solicitada: 3,23 MW. Esta demanda supone un consumo un 34% inferior al contemplado en la orden vigente del Departamento de Industria de Aragón (EIE/768/2016), que fijaba 4,89 MW como referencia para proyectos de esta naturaleza.

Una reducción que revela una planificación orientada a la eficiencia energética, otro elemento que se está convirtiendo en un estándar entre los nuevos actores del sector.

El trasfondo de una mega inversión estratégica

El desembarco de ACS y Benbros Energy en el negocio de los centros de datos en Aragón no es un movimiento aislado: se produce en un momento en el que la comunidad busca consolidarse como un nodo digital del sur de Europa, con proyectos en desarrollo en Huesca, Zaragoza y su área metropolitana.

La combinación de bajo consumo hídrico, eficiencia energética, gran capacidad de potencia IT y una inversión que supera los mil millones sitúa a La Puebla de Alfindén en el mapa de los grandes campus de datos europeos. Y abre un interrogante mayor: ¿está Aragón construyendo la infraestructura que definirá su economía en los próximos 30 años?

Por ahora, lo que desvela el PIGA es que detrás del gran anuncio económico hay un proyecto diseñado para minimizar su huella hídrica y energética, anticipándose a un escenario en el que estos recursos se convertirán en el principal límite para el crecimiento tecnológico.

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