Los 'brotes negros' del hormigón en Aragón: la producción cae un 7,2% frente al avance nacional

 La fotografía sectorial sugiere que el suelo del bache autonómico podría tocarse ya.

La producción de hormigón preparado retrocedió en Aragón un 7,2% en el segundo trimestre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior. El dato contrasta con la subida del 4,1% a nivel nacional, que encadena diez trimestres consecutivos en positivo y consolida el mejor tono del sector en el conjunto del país.

España acelera, Aragón se frena

En el primer semestre, la actividad nacional suma 14,26 millones de m³ y la media móvil de 12 meses alcanza 27,67 millones de m³ (+3,7%), máximos de los últimos años. El impulso procede de la obra pública, cierta recuperación regional y una mayor estabilidad de precios de los materiales. La vivienda nueva, sin embargo, sigue sin mostrar una mejora nítida.

En Aragón, el retroceso sitúa a la comunidad entre las pocas que pierden tracción en el periodo —junto a Euskadi y Extremadura— mientras otras autonomías mantienen crecimientos destacados.

¿Qué explica la caída en Aragón?

Fuentes del sector apuntan a un efecto escalón: el fin de varias obras de infraestructura y edificación que habían tirado de la demanda en ejercicios anteriores, unido a un arranque más lento de nuevos proyectos durante el segundo trimestre. El desfase temporal entre la licitación, la adjudicación y el inicio efectivo de los trabajos habría lastrado el volumen producido en plantas aragonesas.

Además, la heterogeneidad provincial influye: territorios con carteras más diversificadas (obra civil, rehabilitación y logística) han amortiguado mejor los baches entre proyectos, mientras que las plantas más expuestas a grandes obras singulares acusan más la estacionalidad.

La obra pública, motor en España

En el conjunto del país, la licitación pública acumuló entre enero y agosto un +17%, con un reparto equilibrado entre obra civil y edificación. La estabilidad de costes tras varios años de tensiones permite mejor planificación y márgenes más predecibles. El cuello de botella persiste en la mano de obra cualificada, un problema transversal que encarece y retrasa calendarios en casi todas las comunidades.

Con este telón de fondo, ANEFHOP mantiene un escenario central de crecimiento cercano al 4% en 2025 para el conjunto nacional, apoyado en la continuidad de la inversión pública y el empuje de la rehabilitación.

Perspectivas para Aragón: estabilización y rebote moderado

En Aragón, la expectativa del sector es que la actividad se estabilice en la segunda mitad del año, conforme se reactiven nuevas obras y el dinamismo de la licitación se traduzca en arranques efectivos. La clave estará en:

  • Calendario de grandes proyectos (carreteras, saneamiento, logística y energía).

  • Agilización administrativa para evitar demoras entre adjudicación e inicio.

  • Rehabilitación y obra no residencial, que pueden suavizar la dependencia del ciclo de vivienda nueva.

  • Disponibilidad de personal técnico y de planta, coordinando formación y captación de perfiles.

Si estos vectores se alinean, el segundo semestre podría recortar parte del diferencial con la media nacional y dejar un cierre de año más equilibrado, aunque lejos del dinamismo de comunidades que encadenan trimestres al alza.

Un 2025 de dos velocidades

El balance provisional deja un 2025 a dos velocidades: España consolida su recuperación del hormigón preparado de la mano de la obra pública y la estabilidad de precios, mientras Aragón acusa el vacío temporal entre proyectos. La fotografía sectorial sugiere que el suelo del bache autonómico podría tocarse ya si el pipeline de obras se materializa en los próximos meses.

La rapidez en poner nuevos proyectos en marcha decidirá si hablamos de un tropiezo puntual o de un año perdido para la producción autonómica. De momento, los “brotes negros” no tapan el verde nacional, pero sí invitan a acelerar.

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