La IA de Whatsapp es peligrosa: no tiene cifrado de extremo a extremo y pueden hackearte

Algunos ya han notado cómo la autonomía de sus dispositivos ha disminuido desde la llegada de esta función.
El icono de Whatsapp
El icono de Whatsapp

WhatsApp ha dado un paso más en su evolución al integrar herramientas de inteligencia artificial en su plataforma. La llegada de Meta AI, un asistente virtual impulsado por la propia empresa matriz de WhatsApp, ha generado tanto expectación como preocupación entre los usuarios. Y no es para menos: esta nueva función no solo plantea dudas sobre su utilidad real, sino que abre la puerta a riesgos de privacidad y seguridad digital que no pueden pasarse por alto.

UN ASISTENTE VIRTUAL QUE ESCUCHA MÁS DE LO QUE PARECE

Desde su incorporación, Meta AI aparece como una conversación fija en la parte superior de la pantalla de chats, identificada con un círculo azul. A simple vista, parece un añadido más para facilitar búsquedas, resolver dudas o mantener una breve charla con una IA. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que las interacciones con esta herramienta no cuentan con el tradicional cifrado de extremo a extremo que protege los chats personales.

Este detalle es crucial. A diferencia del resto de conversaciones en WhatsApp, las consultas que se hacen a Meta AI pueden ser leídas, almacenadas y analizadas por la propia empresa, sin las garantías de privacidad que caracterizan a la aplicación. Esto convierte a la IA en una vía vulnerable, especialmente si se comparten datos sensibles, aunque sea de forma involuntaria.

META SE ENTRENA CONTIGO (TE GUSTE O NO)

Además del problema de la falta de cifrado, Meta ha reconocido abiertamente que utiliza estas conversaciones para entrenar su sistema de inteligencia artificial. Es decir, cada mensaje que envías al asistente sirve para mejorar su rendimiento, pero también para alimentar un modelo con tus datos personales, tus hábitos de consulta e incluso tu estilo de comunicación.

Este uso de la información plantea una cuestión ética relevante: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a ceder nuestra privacidad a cambio de una herramienta que, en muchos casos, ni siquiera necesitamos?

A esto se suma un funcionamiento que dista mucho de ser infalible. Aunque Meta AI promete respuestas útiles, en la práctica puede ofrecer datos desactualizados, imprecisos o directamente incorrectos. No es una fuente fiable y, por tanto, su utilidad es muy limitada, sobre todo si se compara con buscadores tradicionales o fuentes verificadas.

Por otro lado, mantener esta IA activa en segundo plano implica un mayor consumo de batería y de datos móviles, algo que afecta especialmente a usuarios con teléfonos de gama baja. Algunos ya han notado cómo la autonomía de sus dispositivos ha disminuido desde la llegada de esta función.

UNA FUNCIÓN QUE NO SE PUEDE ELIMINAR... POR AHORA

Otra de las críticas más comunes es la imposibilidad de desactivar Meta AI. Aunque no la uses, el acceso al asistente permanece visible en la pantalla principal, sin opción para ocultarlo por completo. WhatsApp no permite eliminar esta función, lo que genera una sensación de invasión en una app que, hasta ahora, los usuarios sentían como suya.

La única medida que se puede adoptar actualmente es archivar la conversación con el asistente para que no aparezca en el inicio, y evitar cualquier tipo de interacción con él.

¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA PROTEGERSE?

Aunque no se puede eliminar Meta AI, sí existen algunas recomendaciones para minimizar su impacto:

  • No interactuar con el asistente. Ni preguntas, ni mensajes: cuanto menos contacto, menos datos se ceden.

  • Archivar la conversación fija. Así se oculta de la vista principal, aunque sigue existiendo en segundo plano.

  • Revisar los ajustes de privacidad. Asegúrate de que tus chats siguen protegidos y de que la app no tiene permisos innecesarios.

  • Estar atento a futuras actualizaciones. Es posible que WhatsApp incluya en algún momento la opción de desactivarla.

UNA ADVERTENCIA NECESARIA 

La incorporación de Meta AI a WhatsApp no es una simple novedad tecnológica: es un cambio en la manera en la que la aplicación gestiona nuestra información personal. Mientras no se aclare qué uso se da a esos datos, ni se garantice un cifrado seguro, la prudencia debe prevalecer.

Comentarios