Tarmac pierde en el TSJA y el Aeropuerto de Teruel puede licitar libremente los nuevos terrenos de la ampliación
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha cerrado de un portazo la pretensión de Tarmac de extender su exclusividad sobre los nuevos terrenos del Aeropuerto de Teruel. En una sentencia de 13 páginas fechada el 16 de marzo de 2026, el presidente y dos magistrados del tribunal han desestimado el recurso interpuesto por Tarmac Aragón S.L.U. y han avalado la posición del Consorcio del Aeropuerto de Teruel, que venía defendiendo que la concesión firmada en 2011 no podía interpretarse como un derecho de veto sobre la ampliación aprobada mediante Proyecto de Interés General (PIGA) en marzo de 2023. Además, el fallo condena en costas a la empresa demandante.
La resolución despeja así uno de los principales escollos jurídicos que amenazaban con bloquear el desarrollo de la ampliación del aeropuerto turolense y permite al Consorcio retomar con seguridad el procedimiento de licitación de la concesión demanial de terrenos para desmantelamiento y reciclado de aeronaves en el nuevo PIGA, cuya convocatoria había sido aprobada en mayo de 2024 y que Tarmac intentó paralizar a través de los tribunales.
El núcleo del litigio: ¿hasta dónde llega la exclusividad de 2012?
El origen del conflicto se remonta a marzo de 2012, cuando Tarmac obtuvo una concesión demanial sobre determinados terrenos del Aeropuerto de Teruel para desarrollar actividades de mantenimiento, estacionamiento, desmantelamiento y reciclado de aeronaves comerciales. Esa concesión incluía una cláusula de exclusividad que la empresa ha venido interpretando de forma extensiva: a su juicio, cualquier nuevo terreno incorporado al aeropuerto mediante ampliaciones posteriores debía quedar también bajo su paraguas exclusivo.
El TSJA ha rechazado esa interpretación con una contundencia notable. La sentencia señala que lo que pretendía Tarmac con su recurso es "una suerte de derecho de veto sobre la ampliación" del aeropuerto, y precisa que la exclusividad recogida en el contrato de concesión de 2011 ha de aplicarse "obviamente en el recinto existente hasta entonces", es decir, en el hangar y la campa concesionados hace quince años. Las ampliaciones posteriores, y "por supuesto lo que pudiera haber en el futuro, es decir, la reserva", quedan expresamente excluidas de esa exclusividad.
Dicho de otro modo: el máximo órgano jurisdiccional aragonés ha fijado con claridad los límites geográficos y temporales de la concesión original. "Es evidente y notorio que la exclusividad se refiere al hangar y a la campa", recoge el texto de la sentencia, sin dejar margen para interpretaciones alternativas.
El Consorcio, satisfecho pero conciliador
La reacción del Consorcio del Aeropuerto de Teruel tras conocer el fallo ha combinado la satisfacción por el resultado con un tono deliberadamente conciliador hacia Tarmac. El organismo, que está participado por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Teruel, ha reconocido que "desde un principio" respetó el derecho de Tarmac a acudir a la justicia para dirimir las discrepancias sobre el alcance de su exclusividad.
Una vez resuelta la controversia judicial, el Consorcio ha dejado claro que su voluntad es "continuar colaborando con Tarmac", a la que ha calificado como "uno de los grandes emblemas empresariales que ha contribuido decididamente al prestigio del que hoy goza el Aeropuerto de Teruel".
Un mensaje que busca preservar una relación estratégica que, más allá del litigio, sigue siendo fundamental para el funcionamiento del aeropuerto turolense. Tarmac lleva más de una década operando en Teruel y su actividad de desmantelamiento y reciclado de aeronaves ha sido uno de los motores que han convertido al aeropuerto en un referente internacional en ese segmento del sector aeronáutico.
El Aeropuerto de Teruel, en plena expansión
La sentencia llega en un momento especialmente relevante para el Aeropuerto de Teruel, que atraviesa una fase de crecimiento y diversificación. La ampliación tramitada mediante el PIGA aprobado en 2023 es uno de los proyectos más ambiciosos de la historia del aeropuerto y abre la puerta a la instalación de nuevos operadores en los terrenos ganados con la expansión, algo que ahora el TSJA ha confirmado que el Consorcio puede hacer sin que Tarmac pueda impedirlo.
El aeropuerto turolense se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales centros de almacenamiento, mantenimiento y desmantelamiento de aeronaves civiles de Europa, con una ubicación geográfica privilegiada, un clima seco que favorece la conservación de las aeronaves y una capacidad operativa que lo distingue de otros aeródromos alternativos del continente. La posibilidad de licitar los nuevos terrenos del PIGA sin trabas judiciales abre un nuevo capítulo en esa trayectoria de crecimiento.
El plazo para que Tarmac recurra la sentencia en instancias superiores sigue abierto, por lo que el litigio podría tener continuación. Eso sí, el fallo del TSJA supone un respaldo jurídico sólido para el Consorcio y, por extensión, para el proyecto de ampliación del aeropuerto turolense.
