Trabajar en hostelería con contrato indefinido, turnos fijos y seguro médico: así lo hace Grupo Tándem
Cuando se habla de hostelería, la conversación sobre condiciones laborales suele ir acompañada de resignación. Turnos imposibles, contratos eventuales, fines de semana eternos sin compensación. Grupo Tándem, el grupo de restauración zaragozano fundado por Kike Júlvez y Carlos Vallejo, lleva años trabajando para que esa no sea la historia de su equipo.
Con seis espacios—La Bocca, Marengo, Nativo, Nómada, Morrofino y La Tradicional— y un equipo que supera el centenar de personas, Tándem ha construido un modelo de gestión de personas que, en el sector, todavía llama la atención. No por ser extraordinario en su planteamiento, sino por ser coherente: hacen lo que dicen.
Indefinido como norma, no como excepción
En Grupo Tándem, la norma en materia de contratación es clara: indefinido. Tanto en sala como en cocina, la gran mayoría de sus empleados tienen contrato indefinido de jornada completa, 40 horas semanales. Las contrataciones temporales se reservan para sustituciones puntuales por incapacidad temporal. Sofía Odina, responsable de Recursos Humanos del grupo, lo resume así:
“El contrato indefinido es nuestra norma, no una meta. Creemos que la estabilidad del empleado es la base de un buen servicio. Un equipo que sabe que tiene trabajo mañana, trabaja mejor hoy".
Además de la jornada completa, el grupo cuenta con contratos indefinidos de 20 horas semanales diseñados específicamente para reforzar fines de semana y festivos. Una fórmula que tiene un doble objetivo: dar mejor servicio en los momentos de mayor demanda y permitir que los equipos de jornada completa tengan fines de semana libres de forma rotatoria.
Turnos que se conocen con antelación (y que se cumplen)
Uno de los puntos de fricción más habituales en hostelería es la imprevisibilidad de los horarios. En Tándem, los turnos se publican con un mínimo de dos semanas de antelación y se ajustan a la jornada contratada. Sin horas de más. Todo el mundo trabaja cinco días y descansa dos.
“Organizar los turnos con antelación no es un favor, es una obligación que tenemos con nuestro equipo. Que una persona pueda planificar su vida fuera del trabajo nos importa tanto como que llegue puntual al turno", explica.
En sala, la semana puede combinar días de horario partido —para servicios de comida y cena— con días de horario continuo en turno de tarde o terraza. En cocina, los horarios son partidos pero con rotación organizada para que todo el equipo disfrute de cuatro días seguidos de descanso, rotativos, que incluyen sábado, domingo, lunes y martes. En cuanto a vacaciones, el grupo garantiza dos semanas en verano y el resto distribuidas a lo largo del año. Y los festivos trabajados no se pierden: se acumulan como días libres adicionales a las vacaciones anuales.
Una carrera profesional de verdad, dentro de la empresa
Grupo Tándem forma a sus empleados desde el primer día, tanto en cocina como en sala. La formación inicial tiene como objetivo que cualquier persona aprenda el oficio dentro de la empresa. Pero el programa no acaba ahí. Quienes quieran crecer dentro del grupo tienen la posibilidad de asumir responsabilidades de gestión de equipos y negocio.
“La hostelería tiene fama de ser un sector de paso. Nosotros queremos ser lo contrario: un sitio al que se viene a quedarse. Tenemos personas que empezaron de camareros y hoy gestionan equipos. Eso no pasa solo: requiere apostar por la formación y por conocer de verdad a cada persona”, asegura Odina.
La solidez del grupo —con más de una década de trayectoria y apertura de nuevos restaurantes— es parte del argumento. La estabilidad de la empresa es, también, estabilidad para el empleado.
Seguro médico, bonus por reseñas y responsables que te conocen por tu nombre
Más allá del contrato y el horario, Tándem ha trabajado en construir un entorno laboral donde las personas se sientan cuidadas. El grupo cuenta con un seguro de salud colectivo para sus empleados, un beneficio todavía poco habitual en el sector de la restauración independiente.
Uno de los detalles que más valora la responsable de RRHH de Grupo Tándem es la escala humana de los equipos: “Nuestros responsables conocen a cada persona por su nombre y apellido. Saben cómo está, qué necesita, qué le preocupa. Eso no es un programa de bienestar en un PDF, es la manera en la que trabajamos".
El grupo también ha implantado un sistema de bonus vinculado a las reseñas de clientes. Cuando el trabajo bien hecho se traduce en una valoración positiva, el empleado lo nota en su bolsillo. Un mecanismo que reconoce, de forma concreta y medible, la calidad del servicio al cliente.

