Última hora del SMI 2026: esto es lo que se negocia tras Navidad y cuánto podría subir

Uno de los puntos más sensibles de la negociación será, de nuevo, la fiscalidad. En 2025, Hacienda introdujo una deducción específica para evitar que la subida del SMI acabara diluyéndose por la vía del IRPF.

El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) volverá a situarse en el centro del debate político y económico en 2026. Tras varios años de subidas consecutivas, el Gobierno, los sindicatos y la patronal afrontan una nueva negociación marcada por dos cuestiones clave: el porcentaje de incremento y si el salario mínimo seguirá o no exento de tributar en el IRPF.

Por ahora, no hay acuerdo cerrado. Las conversaciones quedaron en pausa antes de Navidad y se retomarán en enero, con posiciones aún muy alejadas entre empresarios y Ministerio de Trabajo.

La propuesta de la patronal: subida mínima del 1,5%

Hace unas semanas, las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme pusieron sobre la mesa una subida del 1,5% para 2026. Según la patronal, este incremento sería suficiente para cumplir el objetivo legal de que el SMI se sitúe en torno al 60% del salario medio en España, referencia que marca el propio Ministerio de Trabajo.

Con esta propuesta, el SMI alcanzaría los 16.824 euros brutos anuales, lo que equivale a 1.202 euros brutos al mes en 14 pagas para una jornada completa. En términos prácticos, supondría unos 17,7 euros más al mes respecto a 2025.

Sin embargo, esta cifra fue rápidamente descartada por el departamento que dirige Yolanda Díaz, que calificó la oferta de “poco rigurosa y especulativa”, al considerar que no refleja ni la evolución del coste de la vida ni el impacto real de las subidas anteriores.

Las opciones que maneja Trabajo

Tras el rechazo a la propuesta empresarial, el Ministerio de Trabajo trabaja con dos escenarios principales, ambos vinculados a la fiscalidad del SMI:

  • Subida del 3,1%, siempre que el salario mínimo siga exento de IRPF. En este caso, el SMI se situaría en torno a 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas.

  • Subida del 4,7% si finalmente el SMI tuviera que tributar, lo que elevaría la cuantía hasta unos 1.240 euros brutos al mes.

La diferencia entre ambos escenarios no es solo nominal. Trabajo insiste en que el objetivo no es únicamente aumentar el salario bruto, sino garantizar que el salario neto de las personas con menos ingresos crezca de forma efectiva. De ahí que el papel del Ministerio de Hacienda sea determinante.

El papel clave del IRPF

Uno de los puntos más sensibles de la negociación será, de nuevo, la fiscalidad. En 2025, Hacienda introdujo una deducción específica para evitar que la subida del SMI acabara diluyéndose por la vía del IRPF. Ahora, ese mecanismo tendrá que revisarse si el salario mínimo vuelve a incrementarse.

El Ejecutivo pretende mantener la idea de que la mayoría de perceptores del SMI no vean reducido su salario neto por los impuestos, aunque los ajustes técnicos aún no están definidos.

Un SMI en escalada continua

La negociación de 2026 se produce tras varios años de incrementos relevantes. A comienzos de este año, el Gobierno aprobó una subida del 4,41% para 2025, lo que supuso 50 euros más al mes y situó el SMI en 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas.

Un año antes, en 2024, el salario mínimo ya había aumentado un 5%, hasta los 1.134 euros mensuales. En conjunto, el SMI ha experimentado un crecimiento sostenido que ha cambiado su papel dentro del mercado laboral.

Tras las fiestas navideñas, Trabajo volverá a convocar a sindicatos y patronal con la intención de cerrar un acuerdo cuanto antes. El objetivo del Gobierno es aprobar la subida a finales de enero, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, como ya ha ocurrido en ejercicios anteriores.

Mientras tanto, la incógnita sigue abierta. Lo único claro es que el SMI volverá a subir. La discusión ya no es si habrá incremento, sino cuánto y cómo se reflejará en el bolsillo de quienes menos cobran

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