121 familias en el aire por la falta de subrogación en el servicio de atención al cliente de WiZink
La finalización del contrato de Zelenza Cex con WiZink y la llegada de Marktel Portugal amenaza con dejar a la plantilla sin despido, sin indemnización y sin acceso al paro.
El comité de empresa de Zelenza Cex ha advertido de que interpondrá 121 demandas individuales ante el Juzgado de lo Social de Zaragoza si la nueva adjudicataria del servicio de atención al cliente de WiZink, Marktel Portugal, no hace efectiva la subrogación de toda la plantilla a partir del próximo 2 de febrero.
La situación, según denuncian los representantes de los trabajadores, puede dejar a 121 familias en un “limbo jurídico”, al no producirse ni la subrogación por parte de la nueva empresa ni el despido por la actual, lo que impediría acceder a la prestación por desempleo y a cualquier indemnización.
Un contrato que expira y una plantilla sin cobertura
Zelenza Cex presta servicios de atención al cliente y comercialización de productos de WiZink —tarjetas de crédito, depósitos, cuentas de ahorro y préstamos personales—, siendo esta entidad su principal cliente. El contrato entre ambas empresas finaliza el 31 de enero, tras dos años de vigencia.
En octubre de 2025, la empresa comunicó al comité de empresa la no renovación del contrato y la adjudicación del servicio a Marktel Portugal, con sede en la localidad portuguesa de Elvas. Desde entonces, la plantilla permanece a la espera de una solución que garantice sus derechos laborales.
El conflicto: subrogación sí o no
Según trasladó Zelenza al comité tras una reunión entre ambas empresas, Marktel Portugal sostiene que la legislación laboral portuguesa no obliga a la subrogación de la plantilla, a diferencia de lo que ocurre en España, donde el III Convenio Colectivo de Contact Center y el Estatuto de los Trabajadores sí la contemplan en casos como este.
Para el comité de empresa, esta interpretación deja a los trabajadores en una situación de indefensión total: la empresa saliente no despide y la entrante no subroga. “Así se nos priva del derecho al paro y a cualquier tipo de indemnización”, alertan.
Llamadas a las instituciones
Desde que se conoció la situación, el comité de empresa asegura haber llamado a “todas las puertas institucionales” para intentar preservar los puestos de trabajo y las coberturas sociales de la plantilla. En este tiempo se han mantenido reuniones con la Dirección General de Trabajo del Gobierno de Aragón y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Asimismo, se ha informado al Servicio Público de Empleo Estatal y al Instituto Aragonés de Empleo, con el objetivo de que, llegado el caso, los trabajadores puedan acceder a la prestación por desempleo.
La vía judicial, cada vez más cerca
Ante la falta de una respuesta clara, el comité de empresa advierte de que, si el 2 de febrero no se ha resuelto la situación mediante la subrogación, cada trabajador interpondrá una demanda individual ante el Juzgado de lo Social.
Los representantes sindicales insisten en que no se trata solo de un conflicto empresarial, sino de una cuestión que afecta directamente a la seguridad jurídica y económica de 121 familias, que podrían quedarse sin ingresos de un día para otro.
Mientras tanto, la plantilla permanece en vilo, a la espera de que la transición entre empresas no se traduzca en la pérdida de derechos laborales básicos reconocidos en la legislación española.