Ya no se van a las afueras: la casa de Antonio Machado 'okupada'

Fue adquirido por la Generalitat Valenciana con el objetivo de convertirlo en un centro cultural
Villa Amparo en Rocafort. Foto de Antonio Marín Segovia
Villa Amparo en Rocafort. Foto de Antonio Marín Segovia

El emblemático chalet de Rocafort (Valencia), conocido como Villa Amparo, ha sido recientemente okupado, desatando una fuerte polémica sobre la protección del patrimonio cultural en España.

En un nuevo episodio que pone el foco sobre el fenómeno de la okupación en inmuebles públicos y privados, el histórico inmueble que albergó a Antonio Machado durante parte de la Guerra Civil ha sido tomado por tres personas sin autorización legal. El caso ha generado una gran repercusión tanto por el simbolismo del lugar como por el aparente abandono institucional que ha facilitado esta situación.

Situada en el municipio de Rocafort, Villa Amparo no es una casa cualquiera. Fue la residencia temporal del poeta Antonio Machado entre 1936 y 1938, periodo en el que recibió la visita de intelectuales y escritores de la talla de Pablo Neruda, Octavio Paz, Rafael Alberti, María Zambrano y Max Aub. Desde 2018, el inmueble está incluido en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano, y fue adquirido por la Generalitat Valenciana con el objetivo de convertirlo en un centro cultural.

Sin embargo, desde el año 2023, la vivienda se encuentra cerrada y sin uso, lo que ha incrementado su vulnerabilidad. La falta de vigilancia y mantenimiento ha facilitado su ocupación ilegal, detectada a comienzos de esta semana tras el aviso de varios vecinos, que alertaron de movimientos extraños en el interior del chalet.

Según fuentes policiales, tres personas, dos hombres y una mujer, accedieron sin permiso al inmueble, cuya superficie construida supera los 426 metros cuadrados, en una parcela de más de 3.300 metros cuadrados. Una vez identificados, la Policía Local de Rocafort procedió a entregarles un requerimiento legal de desalojo voluntario en un plazo máximo de tres días.

Los propios okupas, en declaraciones recogidas por Las Provincias, han manifestado su intención de abandonar el lugar al conocer su relevancia histórica: "Nos vamos a ir, no sabíamos del valor histórico de esta casa".

La okupación y el abandono del patrimonio

Más allá de este caso concreto, esta situación ha vuelto a poner sobre la mesa el debate en torno a la gestión del patrimonio histórico en la Comunidad Valenciana. Asociaciones culturales, residentes de Rocafort y expertos en conservación han criticado duramente la ausencia de medidas preventivas que pudieran haber evitado esta okupación.

Aunque la Generalitat anunció en su día su intención de rehabilitar Villa Amparo para usos culturales, la realidad es que los proyectos no han avanzado al ritmo esperado y el edificio permanece desprotegido, lo que lo convierte en un blanco fácil no solo para okupas, sino también para actos vandálicos.

El Ayuntamiento de Rocafort ya ha comunicado el incidente a la Conselleria competente, solicitando medidas urgentes para evitar que este tipo de situaciones se repitan. Además, se ha vuelto a insistir en la necesidad de establecer vigilancia y acelerar los proyectos de rehabilitación para garantizar la preservación de este inmueble de altísimo valor simbólico.

Este caso pone de relieve la urgencia de una política clara y eficaz de protección del patrimonio cultural, especialmente en aquellos bienes que, como Villa Amparo, están vacíos pero representan una parte fundamental de la memoria histórica de España.

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