El Ingreso Mínimo Vital podrá compatibilizarse con un empleo si no se superan los 17.000 euros anuales
El Ingreso Mínimo Vital podrá compatibilizarse con un empleo: los beneficiarios mantendrán la ayuda siempre que la suma con el salario no supere los 17.000 euros anuales.
Los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV) ya no perderán esta ayuda al incorporarse al mercado laboral. La Seguridad Social ha flexibilizado las condiciones de acceso para que quienes consigan un empleo, aunque sea temporal o con un salario bajo, puedan seguir percibiendo la prestación siempre que la suma de sueldo y ayuda no rebase los 17.000 euros al año.
El IMV, implantado en 2020, es una prestación no contributiva destinada a garantizar un nivel mínimo de ingresos a personas y familias en situación de vulnerabilidad económica. Desde su puesta en marcha, ha beneficiado a miles de hogares en España y ha servido como un colchón económico para cubrir necesidades básicas como vivienda, alimentación o suministros esenciales.
Hasta ahora, el sistema había recibido numerosas críticas por desincentivar la búsqueda de empleo. El motivo: cualquier contrato, aunque fuese precario, implicaba la pérdida automática de la ayuda. Con la nueva normativa, el IMV se convierte en un complemento al salario, lo que permitirá mejorar la renta disponible y favorecer la inserción laboral sin penalizar al trabajador.
La clave está en el límite de ingresos: mientras el total de la prestación y el sueldo no sobrepase los 17.000 euros anuales, el beneficiario podrá mantener el derecho a la ayuda. Según el Ministerio de Inclusión, esta reforma responde a la necesidad de adaptar la protección social a la realidad actual del mercado laboral, en la que cada vez más personas con empleo se encuentran en riesgo de pobreza.
Los interesados podrán solicitar el IMV a través de la sede electrónica de la Seguridad Social, aportando la documentación que acredite su situación económica y laboral. Con este cambio, el Gobierno busca que la ayuda cumpla su propósito inicial: combatir la pobreza estructural en España y garantizar que ningún hogar vulnerable quede sin apoyo, incluso si sus miembros logran acceder a un empleo mal remunerado o inestable.

