Junts da por muerta la legislatura de Sánchez con Sumar y vetará todas las leyes del Gobierno

Junts rompe definitivamente con el Gobierno y bloquea la legislatura: vetará todas las leyes de Sánchez

Junts ha pasado este jueves de la advertencia a los hechos y ha dado el paso que apuntilla, en la práctica, la legislatura de Pedro Sánchez. Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, ha anunciado que la formación independentista vetará “todas y cada una” de las leyes que presente el Gobierno, dando por rota la dinámica de apoyo puntual que hasta ahora había permitido al Ejecutivo sacar adelante parte de su agenda.

Mientras Nogueras comparecía ante los medios en una sala del Congreso, su equipo registraba enmiendas a la totalidad contra 25 proyectos de ley del Gobierno que ya están en tramitación. Y el aviso va más allá:

“No votaremos a favor de las 21 leyes que están acabando la tramitación y las nuevas leyes que han pasado al Consejo de Ministros también recibirán el veto”, ha subrayado la portavoz.

El mensaje a La Moncloa es inequívoco: “Pedro Sánchez no podrá aprobar los Presupuestos Generales del Estado”, ha dicho Nogueras, que también ha dado por muertas iniciativas emblemáticas del Ejecutivo como “la ley Bolaños o la ley Begoña”.

“No estamos al servicio de la gobernabilidad de España”

Junts enmarca este giro en la acumulación de “incumplimientos” del PSOE y en lo que consideran una falta de respuesta política del presidente del Gobierno tras anunciar hace una semana el “punto y final” a su apoyo. Nogueras ha criticado con dureza tanto a PSOE como a Sumar: “Una semana después de anunciar el punto y final, Sánchez no ha comparecido para explicar cómo hará para gobernar sin una mayoría parlamentaria”.

Para la portavoz, esta actitud es “inaceptable e incomprensible” y demuestra que los socios de la coalición “han decidido aferrarse al poder, pero no gobernar”.

Nogueras ha insistido en que los votos de Junts “no están al servicio de la gobernabilidad de España, sino de Cataluña”, y ha reivindicado que su partido “no debe favores” al Gobierno central.

“El Ejecutivo ha perdido la capacidad legislativa, es un baño de realidad. Demandamos coherencia y que se cumplan los acuerdos”, ha remachado, dando por hecho que la legislatura “queda bloqueada”.

Qué implica vetar todas las leyes del Gobierno

Las enmiendas a la totalidad son el primer gran obstáculo parlamentario que debe superar cualquier proyecto de ley del Gobierno. Se presentan cuando un grupo discrepa del conjunto de la norma —de su espíritu o de sus principios básicos— y pueden perseguir dos objetivos: devolución del texto al Gobierno, de forma que ni siquiera se tramite en el Congreso y sustitución por un texto alternativo presentado por el propio grupo parlamentario.

En este caso, Junts está optando por utilizar la enmienda como herramienta de bloqueo. La opción de que logre pactar textos alternativos con otros partidos es prácticamente nula, dada la fuerte distancia ideológica con la mayoría de grupos y el carácter poco habitual de este tipo de acuerdos.

Sin embargo, la otra vía —la devolución al Gobierno— sí es viable aritméticamente:
basta con que PP y Vox se sumen a las enmiendas a la totalidad de Junts para tumbar los proyectos del Ejecutivo en la votación de devolución, impidiendo que continúen su tramitación.

Legislatura al borde del colapso parlamentario

El movimiento de Junts llega en un momento en el que el Gobierno ya afrontaba serias dificultades para sacar adelante sus iniciativas, con un Congreso extremadamente fragmentado y una mayoría muy ajustada.

Sin el apoyo de la formación de Carles Puigdemont —clave en la investidura y en votaciones decisivas a lo largo de la legislatura—, la capacidad del Ejecutivo para aprobar leyes queda seriamente comprometida. El veto explícito a los Presupuestos Generales del Estado deja, además, en el aire la viabilidad política del proyecto de Sánchez para lo que resta de mandato.

Por ahora, el Gobierno no ha detallado qué estrategia seguirá para intentar recomponer apoyos o sortear el bloqueo. Mientras, Junts eleva la presión y convierte su ruptura en un pulso abierto que amenaza con dejar al Ejecutivo prácticamente atado de pies y manos en el Congreso.

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