Quién gana y quién pierde en los aeropuertos españoles: suben Madrid y Málaga… y Zaragoza se dispara en mercancía
La red de aeropuertos de Aena en España ha arrancado el año con menos brío en pasajeros y operaciones, pero con una tendencia clara: la mercancía sigue acelerando. En ese tablero, Zaragoza vuelve a confirmar su rol estratégico como uno de los grandes hubs logísticos del país, con un salto del 19,6% en carga y el tercer puesto nacional.
El mapa aeroportuario español arranca 2026 con una fotografía de contrastes: más viajeros, sí, pero con una desaceleración evidente; menos vuelos en términos globales; y una carga aérea que no afloja. En enero, los aeropuertos de Aena en España registraron 20,31 millones de pasajeros, un 2,6% más que en el mismo mes de 2025. La cifra confirma que el sector sigue creciendo, aunque ya lejos del pulso que mostró un año antes, cuando el incremento en el arranque del ejercicio fue del 6,1%.
El tráfico de pasajeros sigue subiendo, pero a menor ritmo
El dato de viajeros no es menor: veinte millones en enero consolidan a la red española como un sistema de alto volumen incluso fuera de temporada alta. Pero la lectura que deja el inicio de año es otra: el crecimiento se enfría. También lo sugieren los movimientos de aeronaves: en enero se gestionaron 173.431 operaciones, un 0,6% menos que en 2025. Donde antes había expansión, ahora hay ajuste.
En el reparto por grandes aeropuertos, Madrid-Barajas vuelve a marcar el ritmo con 5,3 millones de pasajeros (+3,5%), por delante de Barcelona-El Prat con 3,8 millones (+3%). Tras ellos, aparecen Málaga (1,4 millones, +5,1%), Gran Canaria (1,39 millones, +2,1%), Tenerife Sur (1,27 millones, -1%), Alicante-Elche (1,1 millones, +4,7%) y Palma de Mallorca (882.638, -3%). En operaciones, Barajas lidera con 34.658 (+2,5%), seguido de El Prat (24.537, -0,2%).
La otra España aérea: la mercancía se convierte en la gran historia
Si los pasajeros ofrecen una lectura de estabilización, la carga cuenta otra historia: crece y crece fuerte. En enero, el Grupo Aena (España, Londres-Luton y Brasil) movió 115.876 toneladas, un 7,1% más. Y dentro de España, la clasificación deja una jerarquía clara: Barajas sigue como gran pulmón logístico, El Prat empuja con récord mensual… y Zaragoza se afianza como el gran actor no metropolitano.
El Aeropuerto de Zaragoza registró 13.868 toneladas de mercancía, un 19,6% más que en enero de 2025, lo que lo coloca como tercer aeropuerto de España por carga, solo por detrás de Madrid-Barajas (62.538 toneladas, +6,3%) y Barcelona-El Prat (15.611 toneladas, +16,5%). Vitoria, otro clásico del mapa logístico, cerró el mes con 5.416 toneladas (-5,5%).
Zaragoza: menos escaparate de pasajeros, más músculo de economía real
La clave de Zaragoza no está en competir en viajeros con las grandes capitales turísticas, sino en algo más estructural: ser infraestructura económica. Su posición —tercera en carga, con crecimientos de doble dígito— refuerza una idea que el tejido empresarial aragonés lleva tiempo explotando: la comunidad no solo es nodo logístico por carretera y plataforma industrial; también lo es por aire.
En un momento en el que el tráfico de pasajeros se modera y los vuelos se ajustan, la carga marca la diferencia. Y ahí Zaragoza se consolida como aeropuerto de trabajo: el que mueve mercancías, cadena de suministro y exportación. El dato del +19,6% no es un repunte anecdótico: es una señal de tendencia.
Un grupo global que crece… pero con señales de ajuste en pistas
A nivel global, el Grupo Aena alcanzó 25,83 millones de pasajeros (+3,3%) y 221.194 movimientos (-0,7%). Brasil aportó crecimiento de viajeros (4,34 millones, +6,7%) y la carga subió con fuerza (11.447 toneladas, +13,9%). Londres-Luton, por su parte, sumó 1,17 millones de pasajeros (+4%), pero desplomó mercancía (935 toneladas, -59,1%).
La conclusión de enero es clara: el sistema aeroportuario no se frena, pero entra en una fase más selectiva. Donde antes todo subía con inercia, ahora pesa más el perfil de cada aeropuerto. Y en esa nueva pantalla, Zaragoza sale reforzada: menos dependiente del ciclo turístico y más conectada al pulso productivo.