El paseo marítimo que todo Zaragoza conoce: será eliminado
Quienes han paseado alguna vez por la playa de La Pineda guardan en la memoria la imagen de un paseo marítimo emblemático, donde la urbanización casi tocaba el mar y se fundía con el Mediterráneo. Ese tramo inicial del paseo Pau Casals, que tantos zaragozanos han recorrido durante sus vacaciones, ha comenzado esta semana su proceso de desurbanización. Las obras, que ya están en marcha, van a suponer la eliminación total del paseo tal como lo conocemos.
Lo que podría parecer una pérdida, en realidad responde a una estrategia ambiciosa de transformación del litoral. La actuación tiene como objetivo principal renaturalizar esta franja costera que se extiende desde la calle Hipòlit Lázaro hasta los límites con Cap Salou. Se trata de un proyecto de gran envergadura que no solo eliminará las infraestructuras existentes en primera línea, sino que también intentará dar una respuesta efectiva a uno de los grandes retos actuales del litoral mediterráneo: la regresión de la costa causada por el cambio climático.
RENATURALIZACIÓN PARA UN LITORAL MÁS RESILIENTE
Este proyecto arranca con un cambio drástico en el paisaje: la supresión de la carretera, las aceras y demás elementos urbanísticos que ocupaban la primera línea de mar. En su lugar, se configurará un nuevo paseo completamente integrado en el entorno natural, más amable con el medioambiente y adaptado a los desafíos climáticos. El frente marítimo ganará unos 20 metros de playa, un avance significativo para combatir la pérdida progresiva de arena que sufre la zona.
Durante las primeras jornadas de trabajo, las máquinas han centrado su actividad en la retirada del césped situado frente a la playa, un espacio que dará paso a senderos, zonas verdes y áreas de esparcimiento al aire libre. La circulación de vehículos se ha restringido, y solo se mantiene el tránsito por el vial interior.
Queda claro que uno de los ejes del proyecto será la recuperación del sistema dunar. Para ello, se aportará nueva arena y se realizarán plantaciones específicas de especies vegetales que contribuyan a fijar el terreno y preservar el arenal. Este sistema, más que decorativo, funciona como una barrera natural frente a la erosión y permite la regeneración constante de la playa.
INVERSIÓN MILLONARIA Y PLAZOS DEFINIDOS
La transformación del paseo Pau Casals no solo implica un cambio paisajístico y ecológico, sino también una fuerte inversión económica. El Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Servicio de Costas, destinará un total de 7,2 millones de euros a esta actuación. De esa cifra, 4 millones proceden de los fondos europeos Next Generation, con los que se impulsa la transición ecológica en diversos puntos del país.
Además de la recuperación ambiental, el proyecto contempla la renovación de todas las instalaciones existentes. Se construirá un nuevo muro de contención de 1,8 metros de ancho que recorrerá la longitud del paseo. También se sustituirá el mobiliario urbano, se renovarán los pavimentos y se actualizará toda la red de servicios.
Las obras, que se han iniciado esta misma semana, tienen un plazo de ejecución de doce meses. La previsión es que el nuevo paseo, ya transformado y plenamente integrado en un entorno más natural, esté listo antes de Semana Santa de 2026. Para entonces, quienes visiten La Pineda ya no encontrarán el paseo que durante años fue símbolo del turismo urbano junto al mar, sino un espacio que busca convivir en equilibrio con la naturaleza y resistir los embates del tiempo y el clima.

