Estos son los riesgos a los que te expones al trabajar como creador de contenido: ansiedad, ‘burnout’...

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha puesto en marcha una investigación
Imagen del creador de contenido Ibai Llanos.. / EP
Imagen del creador de contenido Ibai Llanos.. / EP

El auge de las redes sociales ha convertido lo que hace apenas unos años era una afición en una profesión consolidada. Sin embargo, tras la aparente libertad y éxito que rodea a los creadores de contenido, comienzan a aflorar riesgos laborales que preocupan a la comunidad científica. El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), a través de su Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, ha puesto en marcha una investigación para analizar cómo esta actividad impacta en la salud física y mental de quienes la ejercen.

El estudio, liderado por el doctor Javier Sanz Valero, examina desde una perspectiva de salud laboral los factores que rodean a esta nueva profesión. Entre ellos, la evolución del interés público, las condiciones de trabajo, los posibles procesos patológicos asociados y la necesidad de desarrollar herramientas que permitan detectar riesgos y prevenir problemas de salud.

“Como cualquier trabajador, estas personas están expuestas a diversos riesgos laborales que pueden repercutir en su bienestar físico, mental y social”, explica Sanz. Y es que, pese a la percepción generalizada de que se trata de un empleo flexible y creativo, los expertos advierten de que puede implicar exigencias intensas y constantes.

Uno de los principales problemas detectados es el denominado ‘burnout’, un síndrome asociado al agotamiento emocional y físico provocado por el estrés laboral crónico. A este se suman otros trastornos como la ansiedad, la depresión o incluso los desórdenes alimentarios. Según los investigadores, el origen de estos problemas está en un “cóctel” de factores: jornadas maratonianas, hiperconexión digital, falta de previsibilidad, sedentarismo y una exposición pública constante.

Además, la incertidumbre económica y la dependencia de algoritmos y audiencias añaden una presión extra difícil de gestionar. “Para un creador de contenido, su principal activo no es un hardware, sino su capacidad cognitiva y su salud”, subraya Sanz, quien insiste en que protegerla debe ser una prioridad estratégica.

Este análisis se desarrolla en colaboración con la Universidad de Alicante, concretamente con su departamento de Salud Pública. En este marco, se está llevando a cabo una tesis doctoral por parte del médico del trabajo Sergio Martínez Aguirre, codirigida también por la catedrática Elena Ronda Pérez.

Como primer resultado, el equipo ha publicado un artículo en la revista ‘Public Health & Surveillance’, en el que se revisa la literatura científica existente. Una de las conclusiones más llamativas es la escasez de estudios centrados en la salud de los creadores de contenido, ya que la mayoría de investigaciones previas se han enfocado en los efectos de las redes sobre los usuarios.

Aun así, esta revisión inicial apunta a una amplia variedad de posibles impactos en la salud, especialmente en el ámbito mental. Los autores insisten en que estos resultados deberán confirmarse con nuevas investigaciones, pero consideran urgente identificar los factores de riesgo específicos para poder diseñar estrategias preventivas eficaces.

En paralelo, el marco legal también ha comenzado a adaptarse a esta nueva realidad. En España, la regulación se consolidó con el Real Decreto 444/2024, que desarrolla la Ley General de Comunicación Audiovisual y busca equiparar a los creadores de contenido con otros prestadores de servicios audiovisuales, garantizando especialmente la protección de los menores.

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