El derbi de la crisis: así llegan Real Zaragoza y SD Huesca

El Real Zaragoza llega al primer derbi aragonés de la temporada como colista y con solo 6 puntos, mientras que la SD Huesca marca la salvación con 14
Imagen del derbi aragonés de pretemporada entre Real Zaragoza y SD Huesca / Marcos Cebrián
Imagen del derbi aragonés de pretemporada entre Real Zaragoza y SD Huesca / Marcos Cebrián

Ha llovido demasiado desde que Aragón soñara con un derbi en Primera División que a punto de hacerse realidad en la temporada 2017/18, cuando la SD Huesca logró un histórico ascenso directo y el Real Zaragoza rozó la gloria. Aquel equipo blanquillo, lanzado en el tramo final, se quedó a las puertas tras caer en una prórroga cruel ante el Numancia en las semifinales del playoff.

Hoy, aquel sueño se ha convertido en pesadilla. Ni ilusión, ni fiesta, ni orgullo. Ambos equipos viven uno de los peores momentos deportivos de su historia reciente, inmersos en una crisis que amenaza con borrar a Aragón del mapa del fútbol profesional.

El Real Zaragoza, al borde del abismo

La situación más alarmante es, sin duda, la del Real Zaragoza. El equipo aragonés apenas ha sumado 6 de los primeros 39 puntos y se encuentra hundido en la clasificación, con la salvación escapándose jornada a jornada. Solo un milagro evitaría que la cuarta ciudad de España se quedara sin fútbol profesional por primera vez en décadas.

Una derrota en el derbi podría ser el paso atrás definitivo. A mediados de noviembre, el conjunto blanquillo podría ver la permanencia a 12 puntos de distancia, un escenario dramático que supondría un adiós prematuro y deshonroso.

Ni siquiera un empate aliviaría el golpe, ya que si Granada y Cultural Leonesa ganaran sus partidos, la salvación seguiría a 11 puntos. Solo la victoria encendería una mínima llama de esperanza, una chispa que debería alimentarse con triunfos inmediatos.

La SD Huesca busca oxígeno con Bolo

Tampoco la SD Huesca vive días felices. Tras firmar el mejor arranque de su historia en el fútbol profesional, el equipo se ha desinflado hasta rozar el descenso: una sola victoria en los últimos ocho encuentros. La situación ha obligado al club a mover ficha, destituyendo a Sergi Guilló y confiando en Jon Pérez Bolo, cuya llegada podría hacerse oficial en cuestión de horas.

En El Alcoraz se aferran al dicho de “entrenador nuevo, victoria segura”. De momento, todos los equipos que han cambiado de técnico han ganado su siguiente partido: Castellón, Cultural, Sporting y Mirandés. Todos… menos uno: el Real Zaragoza, que perdió con Emilio Larraz y Rubén Sellés.

El Huesca necesita creer en esa estadística. Porque todo lo que no sea ganar podría convertirse en tragedia. Una derrota podría dejar al conjunto azulgrana en penúltima posición, solo por delante de su maltrecho vecino, si Granada, Cultural y Mirandés hacen los deberes.

Un derbi sin fiesta

Este no será un derbi para celebrar. Será un partido tenso, de miedo más que de ilusión, en el que los dos equipos aragoneses lucharán por sobrevivir.

Lo que un día fue un sueño de grandeza compartida, hoy es un espejo roto. Aragón, que nunca llegó a disfrutar de dos clubes en la élite, teme ahora ver cómo sus dos representantes se asoman al pozo del fútbol semiprofesional.

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