Así es el Eibar que recibe el Real Zaragoza: invicto desde hace dos meses y muy agresivo
El Real Zaragoza afrontará su segundo encuentro consecutivo en La Romareda con la intención de repetir la inmensa alegría que se llevó ante el Mirandés. La victoria (1-0) y el éxtasis de liberación provocado por la tensa situación que vive el Real Zaragoza fue el impulso definitivo que necesitaba el equipo aragonés para la recta final de campeonato. Su próximo rival será un Eibar en crecimiento, que no ha perdido en los últimos siete partidos, desde que Beñat San José se hiciera cargo del equipo.
Tres victorias y cuatro empates ha cosechado el técnico donostiarra desde que se sentara en el banquillo armero. Las victorias ante Almería y SD Huesca o los empates ante Racing de Santander u Oviedo han dejado claro que el Eibar es un equipo totalmente nuevo y que luchará hasta el final por un objetivo prácticamente inalcanzable; el playoff, que está a ocho puntos.
Así juega el Eibar de Beñat San José
El entrenador donostiarra llegó con el Eibar marcando los puestos de salvación. Consciente de los puntos fuertes y débiles del equipo vasco, San José mantuvo el sistema (4-2-3-1), pero creó un equipo mucho más reactivo, más agresivo en la presión, siendo el equipo que más duelos gana tanto en el aire como en el suelo de LaLiga Hypermotion. También ha creado una idea de juego más flexible, ya que el Eibar se había convertido en un equipo demasiado previsible con balón, que siempre intentaba salir con el balón controlado, algo a lo que renuncia ahora cuando los rivales le presionan en bloque alto, convirtiéndose así en el tercer equipo que más pases en largo realiza.
En los cinco últimos partidos de Joseba Etxebarría al frente del banquillo del Eibar, apenas se marcó un gol. Los problemas ofensivos eran más que evidentes, por lo que ese fue uno de los objetivos principales a su llegada. De hecho, el Eibar ha anotado ocho goles en los últimos siete partidos. Un cambio radical que tiene que ver con los automatismos ofensivos y la acumulación de jugadores en ataque. Punta y mediapunta acostumbran a ocupar posiciones de remate, los laterales se prodigan en ataque con más frecuencia y los centrocampistas llegan a zonas de rechace.
La columba vertebral del Eibar tiene unos nombres bien definidos. Desde la portería, con Magunagoitia defendiendo los palos, y que fue el héroe del empate con un gol en la última jornada ante el Oviedo la pasada jornada. Siguiendo con Arbilla en la defensa, con un incombustible Matheus Pereira en medio, la calidad y el talento de Corpas en el costado derecho o el trabajo de Jon Bautista en el ataque, con unas características y estadísticas muy parecidas a las de Panichelli, delantero que sucumbió la pasada jornada con el Mirandés en su visita a La Romareda. San José ha dado continuidad a un bloque de futbolistas con nombres ya reconocidos durante los últimos años en LaLiga Hypermotion.
Qué partido se espera el Real Zaragoza
El Real Zaragoza tendrá un partido con ciertas similitudes al que jugó ante el Mirandés. En frente habrá un equipo que se siente cómodo con la pelota pero que no tiene problema en hacer un fútbol más directo si le presionan, lanzando con sus jugadores de ataque. Ahí, Jon Bautista se siente cómodo con Jorge Pascual como escudero en la mediapunta. El Eibar tratará también de aprovechar su poderío en los costados, donde cuenta con jugadores rápidos y de talento, que puedan enviar buenos centros al área zaragocista. De hecho, ya sufrió las consecuencias la SD Huesca recientemente, que cayó en Ipurúa tras recibir un gol de Bautista a centro de Corpas y otro de este último en una maravillosa jugada individual.
De esta forma, el Real Zaragoza volverá a enfrentar un partido en el que no deberían sucederse las ocasiones, donde ambos equipos asuman los mínimos riesgos y quieran aprovechar las ocasiones con las que cuenten. El balón parado volverá a jugar un papel fundamental, donde el Eibar se siente cómodo. La igualdad debería imponerse en la que será la última bala del Eibar para tratar de alcanzar el playoff y una nueva oportunidad para el Real Zaragoza de alejarse momentáneamente de los puestos de descenso.

